Capítulo 14 David De María Ramírez —Gracias mi amor. En serio muchas gracias—Respondió Alondra emocionada y después me abrazó, permanecimos así un rato, algo más que amaba de ella es que siempre podía abrazarla. Subimos a mi recámara y le presté una de mis camisas, me dio ella su ropa y bajé a ponerla en la lavadora y después volví a mi recámara para buscar mis notas, mi computadora que usaba en la prepa y ya que tenía conmigo todo lo que necesitaba, bajamos a la sala para ponernos a estudiar. Le ofrecí a Alondra un poco de vino a lo que ella no quiso pues prefirió una coca- cola, se la llevé y destapé una para mí para sentarme a estudiar con ella. Pasamos una muy buena hora estudiando, pero después se me cayó un lápiz al tapete del comedor siendo algo que no debió pasar pues al poner

