LUCA La tercera proyección es la peor. Mantengo la expresión aburrida de Dmitri mientras me presentan nuevamente a Lira, pero mis nudillos están blancos alrededor de mi vaso de whisky. Ahora la han transformado en algo rojo, simbólico, pienso con amargura. Como sangre en el agua, atrayendo tiburones. La seda se adhiere a sus curvas y el color hace que su piel parezca más pálida y vulnerable. Más bien una presa. A mi alrededor la atmósfera ha cambiado. La primera visita fue de evaluación. La segunda, la consideración. Este tercero tiene un borde depredador que hace que me pique el dedo en el gatillo. Estos hombres han pasado de la valoración al apetito. "Es exquisita, ¿no?" Julian Reed, un traficante de armas británico, se acerca con aliento agrio por el alcohol. Su reputación

