[Dos semanas después] El castaño se encontraba mirando a MinJi, ese conjunto le quedaba a la perfección que no podía quitar la vista, siendo regañado ya varias veces por el mayor — Deja de mirarme, siento que eres un león mirando a su presa para devorarla — comentó MinJi acomodándose la corbata — ¿y quién dice que no quiero devorarte? Quiero que seas mío de una vez Las mejillas del peli-morado se tiñeron de un color rojizo, causándole una sonrisa al castaño — No digas esa cosas frente a otras personas — habló el mayor, caminando hacía el vestidor — Quiero que todos escuchen que eres mío ¿o no puedo? — preguntó vacilando — Lo harás cuando por fin tengas la valentía de decirle a tu padre que nos vamos a casar en una semana — respondió cerrando la puerta para cambiarse — ¿por qué me c

