—Aquí estoy como me pediste. ¿Qué puedo hacer por ti? —preguntó Fabrizio, sentándose en la sala que había en la habitación. Nicole suspiró y tuvo más miedo al tener que hablar sola con él. Tenía que haberlo intentado con Aysel cerca. —¿Es cierto lo que le hiciste a la madre de Aysel? Quitarle la vida y también ser cruel con los chicos del Sacerdocio —eso último ella lo aseguraba. —No puedo hablarte de mi pasado —respondió casualmente—. Tampoco de mi presente y mucho menos del futuro. No puedo hablarte del Sacerdocio ni darte ningún tipo de información sobre Kylian. —¿Entonces por qué accediste a mi pedido? —lo cuestionó. —Quiero saber si fue Kassia la que te envenenó la mente —la miró—. No tengo intenciones de decir nada sobre la vida del Sacerdocio. Solo Kylian puede hablar sobre la

