033

504 Words
Siempre tarde. Si pasar de curso dependiera de llegar tarde a clases de seguro hubieras repetido todos los años. El portero se te queda mirando con una sonrisa burlona mientras pasas corriendo por la puerta rogando para no encontrarte con la directora. Pero al parecer, sus sentidos de bruja le han alertado que llegaría tarde (o tal vez ya lo sabía porque es lo que comúnmente haces) y está justo frente a la escalera que da a mi salón. Dt: — Señorita ___(TA) — habla combinando tonos altos y bajos en dos simples palabras— Otra vez tarde. Oh, que hallazgo Einstein. ¿Algo más que agregar? Dt: — Tienes detención. TN: — ¿¡Ahora!? — gritas — ¡Tengo matemáticas y no puedo faltar a matemáticas! La sonrisa de la bruja directora se vuelve más maligna y grande. Dt: — Perfecto. (...) ¿Que era peor que tener detención? Definitivamente era llevar libros. Llevabas más de diez grandes y pesados libros en tus brazos que debías transportar desde el salón de literatura de vuelta a la biblioteca. Y como si no hubiera nada peor, tropezaste. Haciendo caer todos los libros y raspando tus rodillas. Un círculo se formó a tu alrededor y ni una persona se dignó a ayudarte. Lo último que alcanzaste a ver fue a Park Jimin, el Atlético e inteligente estudiante de último año, tomándome en sus brazos antes de caer profundamente dormida. Jimin: — Aah, ___(TN) ¿Que haré contigo? Siempre estas dañándote indirectamente y pocas veces estoy ahí para ayudarte. ¿Cuándo te darás cuenta de lo enamorado que estoy de ti? ¿incluso me notaste? Siempre te estoy observando y hasta mis amigos se han dado cuenta pero tú ni siquiera me miras. Quizás debo acostumbrarme a la idea de que no me notes. Aún con los ojos cerrados pudiste escuchar todo lo que Jimin había dicho. Jamás habías pensado en eso, nunca pareció notarte y está confesión repentina fue como una bomba. Lentamente fuiste abriendo los ojos y viste a Jimin sentado a tu lado, quien rápidamente se paró. Jimin: — ¿Estas bien? ¿Quieres algo? TN: — Jimin, yo si te noto. Jimin: — ¿Q-que? Debes haberte golpeado fuerte, llamaré a la enfermera— revolvió su cabello y apretó sus labios. TN: — No Jimin, te escuché. Jimin: — Oh bueno, yo... mmm, ya lo sabes, así que creo que ni tengo nada más que decir — el brillo en sus ojos se apagó y agachó la cabeza. TN: — Pensé que tú no me veías, era algo obvio. Eres el chico popular, capitán del equipo de fútbol y yo solo soy... Yo. Jimin: — ¿Y no has pensado que quizás esa es la razón por la que me gustas? TN: — ¿Qué? Jimin: — Me gustas porque no te importa lo que otros piensen de ti, me gustas porque eres linda y no necesariamente al maquillaje, me gustas porque eres tú. Involuntariamente comenzaste a reír y Jimin te miró confundido por tu reacción. Jimin: — ¿Por qué te ríes? TN: — ¿No crees que esto es como un libro cliché? El chico popular enamorado de la chica que nadie nota. Jimin: — No me importa, seremos la mejor historia cliché— dijo antes de besarte.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD