Anderson se quedó por un momento pensando en las palabras de su padre y adivinando sus intenciones, preguntó para salir de dudas. —¿Qué estás pensando, padre? —¿Puedes invitar a esa chica a comer con nosotros? Con tu madre, tus hermanos, tus tíos y tus primos. Vamos a hacerla sentir que es bien recibida en nuestra familia. Trata de invitarla continuamente, gánate su confianza. Creo que va a sernos útil para lo que estoy planificando —pronunció el hombre, golpeando con el bolígrafo el grueso cristal del escritorio, entretanto se quedaba pensativo. —Padre, ¿Qué planes tienes para Jade? Por favor, no quiero que la vayas a involucrar en algo que la perjudique. Es una chica muy dulce y hermosa, además estoy interesada en algo serio con ella—. Expresó con seriedad. —¿Acaso te he dado el vist

