Tres días después Jade no podía aguantar el dolor que la privaba, sentía que sus pulmones en cualquier momento colapsarían. Las lágrimas rodaban descontroladamente por su rostro. No podía creer ese desenlace. El palpitar de su corazón era doloroso, corrió desesperada rogando al cielo que no fuese cierto y lamentablemente cuando llegó estaba allí, frente de ella estaba la lápida que comprobaba que era cierto y que sentía como una cruel burla del destino. In Memory of Kerry Killian Mackenzie Always in our heart Se arrodilló en la tumba y desde lo más profundo de su alma lanzó un grito desgarrador con todas las fuerzas que hasta ahora había tenido en su ser. —¡No! ¡No! ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué tú?! —exclamó golpeando el suelo con fuerza sin importarle el daño que causaba en sus manos— ¿Por

