En este momento me encuentro en un partido de fútbol observando a Matías en compañía de Mía. Mi padre no pudo acompañarnos porque tenía unos asuntos que resolver en el trabajo. Están haciendo un recorte de personal y él teme ser despedido. Sé cuánto desearía volver a México y regresar a la empresa por la que trabajó años, pero entiende que yo no quiero estar cerca de Troy. —Ally, estoy muy emocionada porque Bruno me invitó a salir —dijo Mía, con una sonrisa de oreja a oreja. —Mía, ten cuidado. Sé lo mucho que te gusta Bruno, pero hay algo en él que no me gusta —respondí, tratando de ocultar mi preocupación. —Sé que es algo mujeriego, pero yo lo cambiaré —replicó ella, segura de sí misma. Antes de que pudiera decir algo más, noté que alguien se acercaba. Era Alessandro, y traía un obseq

