Ella organizando cada uno de sus sobres y sacó su memoria con la evidencia de lo que había firmado; en eso tocan la puerta - Miranda, soy yo - dice Alexander mientras toca y continúa - ¿Puedo pasar? - - Adelante - responde ella escondiendo parte de sus recursos - ¿Cómo te fue? - pregunto él observándo los sobres que estaban sobres la cama - Bien, todo bajo control como siempre - responde ella con una sonrisa triunfante y luego pregunta - y a ti ¿Qué tal? - - Bueno a mi me recibió el cargo el presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos y aprendí algo de ti - dijo él con una sonrisa picaresca - ¿Y qué aprendiste? si se puede saber, claro - comenta ella con una ceja alzada y con una leve sonrisa - A siempre tener un as bajo la manga - responde él, enseñándole una memoria

