La causa de todos sus problemas estaba justo enfrente de él, estaba cansado de hablar - Entonces, me parece perfecto; como veo que estás bebiendo hasta gasolina; te acompañaré a tomar un par de tragos - dijo ella sentándose, tomando un vaso y sirviéndose de la botella de él, claro que más diluido y con más hielo - ¿Por qué lo enfrentaste? - preguntó él observándola - Era necesario, pero tranquilo esta vez no quedaste mal - responde ella tomando un trago, que lo sentía amargo y recordó porque no bebía - Yo siempre quedó en ridículo contigo - responde él, sirviéndose otro trago - No, lo creo; pero debo reconocer que eres muy valiente; más bien la persona que más ha hecho por mí en mi vida - dijo ella tomándose de un shot el vaso de whisky para tomar valor - ¿En serio? - pregunta é

