Miranda después de esa llamada, se miró en un espejo del baño, tenía los ojos rojos y se dió cuenta que en sus ojos el dolor siempre existió, no tenía tiempo para eso tenía gente que procesar, se acostó a dormir para recargar energías *Riiiinnnngg* *Riinnng* sonó el teléfono en la habitación, ella contestó sin siquiera mirar - ¡Hola Miranda! ¿Cómo estás? - dijo una voz cantarina por teléfono - ¡Hola Lottie! Tan alegre como siempre - dijo ella medio adormilada - Sí, para decirte que vamos de visita a la gran manzana y quería verte - explicó ella euforicamente - Ok, sólo me dices ¿Dónde nos vemos? - respondió ella levantándose de la cama sin el mejor ánimo - ¡Llegamos en 1 hora al JFK! - exclamó ella mientras estaba en el avión - ¡Qué emoción! Nos vemos ahora - dijo ella cerrand

