Should I Leave

540 Words
Irme de Massachusetts o quedarme sola, esa era la pregunta que no me dejaba dormir por las noches, ni aunque Patrick estuviera conmigo. Sí, se estaba quedando con nosotros.   Me levanto como puedo para no despertar al quarterback y voy directo a la cocina a tomar agua. Tarareo un cover de Glee mientras lleno mi vaso y me dan ganas de comerme algo, así que busco un paquete de galletas y cuando voy a sentarme, descubro a Erin y a Julian sentados en el mesón, observándome fijamente.   —¡Hijos de la grandísima! —murmuro entre dientes—. ¿Ustedes quieren matarme de un infarto o qué?   —¿Por qué no puedes dormir? —me pregunta Jules enseguida.   —¿Y por qué no nos buscaste para hablar contigo? —insiste Riri—. ¿Es por lo de Tom?   —Sí, dios —digo sentándome al frente de ellos—. No sé que hacer, así que sus consejos me ayudarían bastante.   —¿Ya hablaste con la agencia? —niego con la cabeza y el castaño rueda los ojos—. Eso es lo primero que debes hacer, linda.   —Tengo una reunión con ellos mañana, ahí puedo decirles lo que pasa.   —Ahora, segunda pregunta, ¿quieres quedarte aquí? —cuestiona mi prima y respiro profundo—. ¿O quieres irte a Florida? ¿Nueva York? ¿Múnich conmigo? ¿Kansas City capaz?   —¿Que está más cerca de Kansas? —suelto emocionada por la idea que tenía en la cabeza—. ¿Boston, Florida o Nueva York? Múnich no puede ser, Erin, no me mires así.   —Florida —contesta Julian sin pensárselo mucho—. Es un vuelo de dos horas y media desde Tampa Bay, si no me equivoco.   —¿Y tú cómo sabes eso? —pregunta Riri.   —Cariño, paso meses viajando por todo el país, raro sería que no lo supiera.   Conversamos un rato más en la cocina antes de que el sueño me golpee por fin y tenga que, literalmente, correr a la habitación para quedarme dormida de una vez. Cuando entro me encuentro con Patrick sentado como un indio mirándome fijamente.   —Pensé que estabas durmiendo, Pat —murmuro entre dientes, cerrando la puerta—. ¿Te desperté?   —¿Crees que vamos muy rápido?   —¿Qué dices? —pregunto corriendo a sentarme a su lado—. ¿Por qué lo crees?   —Sé muy bien que por tu trabajo te conviene ir a Nueva York, es la sede de básicamente todo... —dice entrelazando su mano con la mía—. No quiero ser yo la única razón por la que quieras irte a Kansas, porque eso ya es un paso gigante en nuestra relación.   —¿Y no quieres dar ese paso? —cuestiono confundida.   —Obvio que quiero, Kenzie, quiero ir a la Luna si estás a mi lado, pero es que ni siquiera somos novios oficiales —balbucea nervioso y le doy un beso en la mejilla.   —Bueno, ¿quieres ser mi novio entonces?   —Yo debía preguntarte eso —suelta haciendo un puchero—. Igual, sí, si quiero.   —Bueno, somos novios oficiales entonces.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD