CAPÍTULO 12 – DESCUBRIENDO AL LADRÓN Al terminar la comida, Emiliano pagó la cuenta y le ofreció una copa en el bar de la playa. –No gracias, iré a mi habitación a prepararme para regresar. –¿Quieres volver conmigo?, traje auto. –Le agradezco, pero el taxi que me trajo vendrá a buscarme. –Sigues huyendo de mí. –En absoluto, solo no quiero pasar con usted más tiempo del necesario, ya compartimos una comida fuera de la casa y créame eso ya es bastante para lo que me había propuesto. –¿Tanto me odias? –Se equivoca señor Riva, si lo odiara tendría algún sentimiento por usted y eso es algo que no me permitiré. Continuemos nuestras vidas sin molestarnos y así el año pasará rápido. Elizabeth emprendió camino, alejándose de él, quien quedó con una extraña sensación al repetir en su mente

