-Ay amiga -hablo Lily-. ¿Pero cómo ?, ¿por qué? -me pregunto.
-No, lo sé, todo paso tan rápido -le contesté-. ¿Qué hago?
-Bueno amiga, en primera lo tienes que olvidar, Leo y tú son hermanos, eso está mal y se vería mal.
-Sí tienes razón tal vez sea un capricho -dije tratando de sonreír.
-Bueno ya vámonos, que el día no pasa rápido.
-Cierto –sonreí, tratando de calmarme y olvidar el tema.
« Que bueno que ya terminó el instituto», pensé después de horas de martirio para mi pobre cerebro.
- ¡Hola damisela! -habló una voz conocida.
- ¡Leo! -contesté sonriendo.
- ¡Ay Ally! me tenía que ... -fue interrumpido por la voz chillona.
-Leonard -llego Danielle con su voz chillona e insoportable-. ¿Cómo estás?
-Hola Danielle, estoy bien, gracias -contesto amable e incómodo.
-¡Ay Allison !, no te vi -dijo cínica.
-No me digas ... -dije seria.
-Como mar, ¿te puedo preguntar algo? -poso su mirada en él.
-Sí, ¿qué pasa? -habló.
- ¿Qué es de ti Allison? -pregunto sin siquiera mirarme o que yo estaba ahí.
-Mejor me voy -dije alejándome.
Es ... es mi novia -contesto-. ¡Aliado! –Grito y no sé para que si solo estaba a unos cuantos pasos.
- ¿What? -dije volteando. Por dentro quería gritar. Respira
-Ven -me llamo, yo accedí-. ¿Verdad que eres mi novia? -pregunto.
- ¿What? -dije desconcertada y susurrando.
-Ay hermosa -me abrazo-. Finge ser mi novia y nos dejara en paz -susurró en mi oído.
- ¿Entonces? -habló insistió la rubia.
-Sí, así es, Leo es mi novio -dije sonriendo de oreja a oreja.
« Lástima que sea una farsa», pensé .
- ¿Nos vamos? –Pregunta. Quería estar lo más lejos de él y de esta incómoda situación.
- ¡Claro Ally! -sonrió.
¿Cómo dije eso ?! hermana, soy su hermana que está estúpido… lo dijo sin pensar, para librarse de esa loca, si eso fue nada más - pensé.
- ¿Leo?
- ¿Si princesa? –Contesto mientras nos subíamos al auto.
- ¿Por qué dijiste que yo era tu novia? –Pregunte, preparada la lo que fuera a decir.
-Bueno, pues lo dije sin pensar, y para que Danielle nos dejara de molestar –contesto sin pensarlo y con la vista al frente.
- ¡Oh! que gran idea Henderson –sonreí -. ¿Bueno entonces solo fingiremos frente a la oxigenada esa?
-Sí, así es, oye ¿tienes hambre? –Pregunto, queriendo cambiar de tema. Bien jugado hermano.
- ¡Sorbo! Así que conduzca rápido –sonreí y le seguí la corriente igual quería olvidar esa estupidez.
- ¿Pequeña? –Hablo. De regreso a casa el sueño me venció.
- ¿Si?
-Ya hemos llegado, anda baja
-De acuerdo.
-Nana ya llegamos -dijo entrando a la casa.
- ¡Nana tengo hambre! –Escribe cerrando la puerta de la casa.
-Por aquí mis niños -hablo Nana desde la cocina.
- ¿Qué tal Nana?
-Nada Leonard, ¿quieren comer ya? -pregunto.
- ¡Si! –Escribe detrás de mi hermano-. Tengo hambre -sonreí.
-Bueno tomen asiento ya les sirvo -dijo Nana sonriendo.
-Que rico Nana -hablo probando bocado.
-Gracias mi niño -me contesto sonriendo.
- ¿Nana? -llame
- ¿Si Ally? –Me miro.
- ¿Está mamá? -pregunte.
-No, porque ¿querías hablar con ella?
-Sí, bueno era una pregunta –sonreí - ¿Te puedo hacer a ti?
-Claro pequeña, ¿cuál es? -dijo sonriendo.
- ¿Por qué tengo ojos azules, pelo rubio? –Pregunte, esperando una respuesta que me haga olvidar este asunto que me carcomía cada noche.
-suspiro-. Bueno -la vi a los ojos, se podría pálida, no sabía que decir-. No ... -fue interrumpida por el timbre de la puerta-. ¡Yo abro! -dijo saliendo de la cocina.
- ¿Por qué no me contesto? –Le pregunté a mi hermano.
-No lo sé princesa –dijo desconcertado-. ¿Quién será? -cambio de tema.
-No lo sé, hay que ir a ver -dije levantándome de la silla.
-Bueno vamos -dijo haciendo lo mismo.
no puedo creer -pensé, no puedo creer lo que mis ojos veían.
- ¿Quién es Nana? –Pregunte saliendo de la cocina.
- ¡Ally! -hablo una señora.
se parece a mí, fue lo primero que se me vino a la cabeza
-Soy ... soy ... -no dijo nada y fue interrumpida.
-Es una amiga de su mamá, mis niños -hablo Nana.
-Sí, claro -hablo la señora-. Me llamo Ana, mucho gusto.
-Mucho gusto -dije junto con Leo-. Bueno mi mamá no esta, pero la puede esperar o ... -fui interrumpida por la puerta que se abrió.
- ¡Hola mis niños! -saludo mamá sin percatarse de la visita.
- ¡Hi Mom! -saludamos mi hermano y yo.
-Me preguntaba si ... -callo y vio a la señora Ana.
-Betty, vino tu amiga Ana a visitarte y ya conoció a los chicos -dijo Nana.
- ¡Oh Ana! -saludo mamá-. ¿Cuánto tiempo? ¿Vamos al despacho a hablar, por favor?
-Leo -susurré -. ¿Por qué mi mamá se puso pálida cuando vio a su amiga?
-No lo sé princesa -susurró de igual manera-. Tal vez no la esperaba.
-Buenos mis niños, ¿ya terminaron su comida? -nos requiere Nana.
-No -hablamos Leo y yo.
-Entonces, que esperan terminen su comida, andando
-Está bien -dijimos al unísono.
- ¿Oye? -le hablé ya dentro de la cocina.
- ¿Qué paso pequeña? -me contesto.
- ¿Notaste algo raro en la amiga de mamá? -cuestioné.
- ¿Como que? -me contesto.
-Pues no sé, ¿cómo que se parece a mí? -pregunte discreta.
- ¿Tú crees? -me dijo-. La verdad ... -fue interrumpido.
-De qué hablan pequeños -nos escuchamos a Nana dentro de la cocina.
-Nana, ¿verdad que la amiga de mamá se parece a mí? -le cuestione sonriendo.
-Bueno ...