D i algo no te quedes callada -susurro ella. - ¡¿Cómo quieres qué diga algo ?! -escribe mentalmente- . Soy adoptada, adoptada ... -Ally, hija -hablo Beatrice. -No me digas hija -hable con un nudo en la garganta y me levante de la silla para salir de ahí. - ¡Ally! -grito la señora Ana, pero no volteé y seguí caminando. -Lo siento -me disculpe, había chocado con alguien. -Descuida, ¿todo bien? -preguntó con voz preocupada. - ¡Ally! -Hablo Beatrice. Y ambos volteamos hicieron ella. -Ally, lindo nombre -dijo otra vez la voz desconocida-. Soy Jake. -Lo siento no puedo hablar -dije a este chico y salí corriendo hizo el estacionamiento. - ¿Por qué? ¿Por qué? -susurré con lágrimas grabando mis mejillas-. ¿Por qué? -Ally, nena, tenemos que hablar -hablo Beatrice-. Por favor escucha. -

