—Bueno… no exactamente, pero más o menos. —Papá por favor, que ese tío está loco. —¡Coño si está loco! Cuando estuvimos en su país pensábamos que nos iba a pegar un tiro el cabrón.— Recordaba en voz alta Daniel. —A ti no, a mí, a mí me quería quitar de en medio.— Añadía Carlos. —Desde luego papá, darle a entender que Carlos me había comprado con un coche, que cojones tienes. —¿Supongo que te habrá ofrecido un Mercedes por lo menos?— Se cachondeaba Mariah. —Más que eso, me dejaba escoger cinco o seis coches… —¡Qué dices!— Exclamaba sorprendido Daniel. —Y más cosas, una mansión donde quisiera.— Acabó diciendo Víctor. —Que cabrón es ese tío.— Decía Carlos. Se hizo un silencio, unos cabreados, Sabrina y Carlos, y a otros se les escapaba la risa, al resto de la mesa. —Lo ves, es que
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


