Después de la celebración, Victor, Higinia y Josh hablaron con sus hijas, les dijeron que disfrutaran del verano, en septiembre ya tendrían tiempo de pensar en el futuro, se habían ganado un descanso. A principios de julio, un sábado, se organizó una cena en el apartamento de Mariah, Victor invitó a su hija y Carlos. Los cuatro sentados alrededor de la mesa, Carlos hablaba del futuro. —En septiembre, empezaré a trabajar en el estudio de mi padre, por lo que he hablado con él, parece que se quiere ir apartando del negocio, su idea es estar conmigo un tiempo, formarme y enseñarme como funciona para que acabe dirigiéndolo yo. —Eso está muy bien –Decía Victor.— No todo el mundo tiene la suerte de empezar con algo ya montado y organizado que funciona, tu padre hace muchos años que está traba

