Ducha para Dos

1776 Words

Antonio se levantó, ella también, lógico, estaba encima. Él agarró con una mano las bragas, con la otra la mano de Margarita, entraron en la casa, Antonio la llevó hasta la habitación de ella, Margarita lo miró, vio que con una mano sujetaba sus bragas. —¿Las has olido?— Preguntó ella. —¿Si he olido el qué? —Mis bragas ¿Qué va a ser? —¡A no! No se me ocurriría. —Perdona ¿Me estás diciendo que no has olido nunca unas bragas? Antonio se encogía de hombros y apretaba los labios, estaba claro que no lo había hecho. —¿Nunca se te ha ocurrido oler las bragas de tu mujer?— Preguntaba extrañada Margarita. —Ni de mi mujer ni de nadie ¿Me lo dices como si fuera normal olerlas? —¡Coño! Claro que es normal olerlas, la de pajas que se deben de hacer muchos hombres así. —Pues hija, a mí no se

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD