Miley observa a Adrián con confusión y desconcierto reflejados en su rostro porque no lograr comprender la verdadera razón detrás de su insistente petición. Sus pensamientos giran en torno a la aparente contradicción: el señor Christopher Herrera la está ayudando a escapar de las garras de Benjamín Rodríguez, ofreciéndole un refugio seguro en esta hacienda, entonces ¿por qué su hermano parece tan determinado a alejarla de esa ayuda como si fuese un peligro? La incertidumbre se refleja en sus ojos mientras intenta descifrar las palabras de Adrián. —No puedo irme de este lugar, señor. Es absolutamente necesario que me quede aquí —responde con voz firme y sus manos entrelazadas frente a ella en un gesto nervioso dejando entrever su ansiedad ante la situación—. Este es el único sitio donde me

