Capitulo 7

1095 Words
Korín (un año después de la mudanza de Mía) Desde que las chicas se fueron, mi vida continuó igual solo que ahora paso menos tiempo en casa. Me dediqué únicamente a realizar mi trabajo, ni siquiera recuerdo cuando fue la última vez que disfruté de unas vacaciones porque desde que comencé a trabajar en la DEA no me he tomado ni un tiempo libre. Últimamente he tenido que enfrentarme a varios casos de corrupción, estafa, droga, lavado de dinero, prostitución, tráfico de blancas, de armas… en fin, he tenido un año bastante movido. Sin embargo, no puedo negar que tengo momentos en los que me invade la soledad, mis tíos siempre están al pendiente de mí, pero cuando llego a casa me siento sola y vacía. Si tan solo mis padres estuvieran vivos, pienso. Por otra parte, estoy muy feliz por mi amiga Mía, encontró el apoyo de personas que la quieren y están dispuestos a ayudarla cuando más lo necesita. Harry Payne, está detrás de ella desde hace tiempo, pero por hacer las cosas mal al principio, Mía no le ha dado una oportunidad. Pienso que se siente un poco insegura luego de lo que pasó con Zackary, él la prejuzgó y actuó mal. Aunque yo siempre le he dicho que de quien ella está realmente enamorada es de Harry, solo que es terca la mujer. Michelle, por su parte está muy contenta con la atención que recibe, dice que Harry y su familia la visitan y le llevan muchos juguetes, esa chiquilla tremenda, sonrió de solo pensarlo. Hace varios días, Mía me contactó para decirme que Harry se encargará de la operación de Michelle, estaba tan contenta que sentí que iba a traspasar el intercomunicador para saltar conmigo de alegría. Luego de terminar de hablar con Mía llamé a mi tío para decirle que me tomaría unos días libres. Por nada del mundo me perderé el suceso más importante de mi princesa, además de que quiero ayudar a Mía las primeras semanas. El día de la operación llegó. Salgo de casa y me dirijo rápidamente a la clínica donde la tendrán ingresada. Al llegar, pregunto por la paciente y me dan el número de la habitación. Veo varias personas en el lugar que no conozco, pero cuando Michelle me ve se lanza a mis brazos. — ¡Tía Korín! ¡Viniste, viniste, viniste! —exclama emocionada. La abrazo y beso sus cabellos. —Claro, mi amor por nada del mundo me perdería esto. —Amiga, gracias por estar aquí. —se acerca Mía a saludarme. —No tienes que agradecer nada, sabes que lo haría con los ojos cerrados. Ustedes son una familia para mí, así que te apoyaré siempre. —Pero, ¿y el trabajo? —No te preocupes por eso, pedí unos días aunque me toca terminar unos asuntos esta semana. Quede en ir mañana y el resto de los días, pero la próxima seré totalmente libre para ustedes. — ¡Sí! Nos vamos a divertir juntas, tía. Así no me aburriré tanto en la casa. —Lo sé, cariño. A mí me encantará pasar tiempo contigo. —Korín, ven, voy a presentarte ante los demás. —comenta Mía. —Todos, ella es mi amiga Korín. Era mi antigua roomie antes de trabajar para Harry. —Hola, Korín un gusto, soy Charlotte Payne y ellos son mis hijos; Harry, Melanie, y Mary. Y estos señores son parte de nuestra familia, Tom y su esposa Grace. Sonrío. —Un placer conocerlos a todos, Mía me ha contado mucho sobre ustedes. —Esperamos que sean cosas buenas. —sonríe Grace. Reímos. —Por supuesto, siempre habla de lo buenos que han sido con ellas y de cómo consienten a Michelle. —reímos. —Es que esa chiquilla puede con nosotros. —Lo sé, me pasó igual cuando las conocí y desde entonces soy la tía Korín. —sonrío. Seguimos charlando y todos nos integramos a la conversación hasta que llegó la hora de que se llevaran a Michelle. Fueron las horas de espera más largas, Mía estaba intranquila y la entendía a la perfección. Traté de estar cerca de ella y darle mi apoyo incondicional, pero sentí que algo más le pasaba. —Mía, ¿qué pasa? —Korín, ¿no te parece extraño que hayan pasado tantas horas y sigamos sin saber de ella? —Recuerda lo que nos dijo el doctor, Mía no te preocupes todo saldrá bien. Pero eso no es lo que tienes, hay algo más que no me dices… Suelta un suspiro. —Me conoces muy bien, contigo no puedo fingir. —Asiento ante su comentario—. Es por Zack. — ¿Zack? —Sí. Es que Michelle ha pasado todos estos días preguntando por él y yo no sé qué más decirle. Entiendo que las cosas no funcionaran entre nosotros, pero ella eso no lo entiende. Me gustaría que estuviera aquí apoyándola, en poco tiempo Michelle le tomó mucho cariño y me duele verla sufrir por él. —Entiendo, amiga. Pero, ¿tú le dijiste algo sobre la operación? —No, pero estoy segura de que lo hicieron ellos. —señala a la familia de Harry. —Bueno, pero todavía no se termina el día, esperemos a ver si el hombre se digna a aparecer. De lo contrario daré con su paradero y lo traeré a la fuerza. No dejaré que nadie entristezca el corazón de Michelle. —Mía ríe ante mi comentario. La animé un poco mientras esperábamos, pero luego comenzaron a llamarla por teléfono sus otras migas y el padre de Michelle. Al cabo de varias horas, apareció un hombre que hizo secar mi garganta inmediatamente. Robusto, alto, cabello castaño, ojos cafés, barba perfectamente afeitada y un porte que demanda autoridad por donde pasa, aunque su mirada parece perdida. Quedé realmente impresionada con la imagen que se acercaba poco a poco a nuestra estancia y mi corazón comenzó a acelerarse rápidamente sin siquiera saber el nombre de este hombre. Para mi sorpresa, saluda a las hermanas de Harry y a los demás. Lo conocen, pienso. Como si fuera poco casi me caigo de espaldas al descubrir el nombre del personaje, era nada más y nada menos que Zackary Black. ¡Diablos! No imaginé que ese hombre sería capaz de desequilibrar mi razón por unos instantes. El resto de las horas lo vi acercarse a Harry y a Mía, hablaron unos momentos y luego el paso a conversar con Tom y Grace hasta que el doctor salió a darnos noticias de Michelle.
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