Alessandro y Gianni se mantenían fumando cigarrillos mientras Gianni le explicaba el motivo por el cual lo había citado allí. Tenían al menos cuarenta minutos en el lugar. Alessandro había salido de la casa a la hora acordada, luego de pasar al almacén a verificar el nuevo cargamento que le había llegado y lo que posteriormente se enviaría. Había dicho a Gianni que se quedaría una semana más en aquella mansión de seguridad donde permanecía con Angelina. Su casi discusión aún le daba vueltas en la cabeza: "trabajar" era en serio. Llevaban más de 10 minutos en silencio, esperando la hora exacta en que el bastardo y Francesco llegarían. El silencio no era incómodo, pues ya habían hablado lo que tenían que hablar, habían planificado aquel encuentro y habían dispersado a los hombres por si

