el sonido de las armas al detonarse se apoderó de aquel jardín estremeciendo a la mujer que aún dormía en el asiento tracero del lujoso auto color n***o propiedad de su ahora esposo. cada centímetro de su piel se erizo al escuchar los disparos y como reflejo lo primero que hizo fue bajarse para esconderse entre los asientos del auto. llegó dormida a su nuevo hogar y los disparos la habían despertado. - tranquila señora- escucho que le decía matteo. - que está pasando por qué disparan matteo y por qué estás tan tranquilo?. hemos llegado? - pregunto asustada con voz temblorosa - si señora hemos llegado estamos en la mansión soracco justo ahora. y los disparos bueno. el ... antes de que pudiera responder ella ya había mirado por la ventana pero los demás autos no le permitían ver . que

