Los dedos chocaban contra el escritorio involuntariamente e inconscientemente, en una muestra clara de la ansiedad que le producía la conversación que estaba próximo a tener. Se sentía agobiado; sabía que no sería fácil. Se puso de pie en un intento por buscar su propia calma, cuando los pensamientos llegaron a él. Estaba preocupado de que se hicieran realidad y, conociendo a su padre, sabía que era una gran posibilidad. ¿Qué haría si se negaba? Era lo que se preguntaba una y otra vez. ¿Podía confiar en su padre? Imaginaba el interrogatorio que le esperaría cuando expusiera lo que lo había llevado allí. Pero necesitaba hacerlo. En un intento por calmar su ansiedad, cerró los ojos buscando algo que lo tranquilizara. Mientras respiraba despacio, la imagen de ella desnuda sobre él llegó a

