Se había asustado mucho; pensó que esa etapa ya la había superado, pero no. Le costaba mucho la parte de sentirse sometida; le aterraba. Y cuando le pidió parar y él no lo hizo, se asustó aún más. "Lo había arruinado", se dijo a sí misma mientras tomaba un baño, sintiendo incomodidad en su bajo vientre. Habían pasado varias horas. No sabía si la cocinera que él había mencionado antes había llegado; tenía hambre, pero no tenía ánimos de bajar las escaleras. Cerró el grifo y tomó una toalla para envolver su cabello y luego otra para hacer lo mismo con su cuerpo. Y cuando salió del baño, dio un respingo debido al susto que le provocó verlo ahí sentado; había dicho que saldría. —Dios, me asustaste mucho —le dijo ella, llevando su mano al pecho debido a la impresión; su corazón latía con r

