No estaba ebrio, pero tampoco estaba relativamente sobrio. No perdió tiempo en subir las escaleras luego de pasar al menos tres horas en el bar; ella debía estar dormida. Gianni se fue con una linda chica y le aconsejó irse a casa, cosa que hizo unos veinte minutos después. No había entrado a la habitación; llevaba unos cinco minutos caminando de un lado a otro. No quería entrar y no encontrarla en la cama. No quería empeorar las cosas, pero si no estaba allí adentro, buscaría en cada una de las al menos doce habitaciones que había en el segundo piso de la casa hasta encontrarla y llevarla a rastras a la habitación que compartían, si era necesario. Suspiró negando; no podía hacer eso. Solo empeoraría las cosas. Entró esperando que estuviera allí y sonrió con ironía al mirar la cama. La

