Le había advertido que debían irse de Sicilia y, sabiendo la fama que tenía Soracco, era mejor hacerlo, pues estaban en desventaja. Estaban en un territorio que antes creían hostil y que ahora era enemigo. Habían ido a ese restaurante para animar a Alina; tenían mucho de no compartir un momento agradable. La villa donde se estaban quedando por el momento no era una opción; se respiraba incomodidad. No era un secreto para nadie que Geovanni estaba furioso y, cuando supiera la confesión que hizo Alina, todo se iría a la mierda. No era un secreto para ellas que él trataba de ocultar tal relación que tenía con los Rossi por no dañar aún más a Angelina. Siempre sintió culpa desde que se enteró de que era su hermana y que había creado todo un matadero para ella. Desde entonces, siempre trató d

