Se sentía extraño luego de haberle dicho eso. Para un hombre como él, era demasiado haber dicho tanto, pero dijo justo lo que quería; estaba enojado con ella. Odiaba la manera en que lo rechazó y odiaba que estuviera en esa cabaña con ese hombre. No dejaba de pensar que lo que hizo fue la más grande de las estupideces; pudo haberle pasado algo. Agradeció haber sido sincero, con ella ese día, cuando le preguntó quien era Alina, si no le hubiera confesado que se la había follado, las cosas hubieran sido diferentes. Ver su comportamiento ese día le dio a entender que lo mejor era que nunca se enterara de cuáles eran sus planes al inicio con ella. Si se enteraba de eso, nunca lo perdonaría. Debía hablar con su padre; ya era momento de dejar de evitarlo. Matteo se les había unido. El día ha

