¿Es fácil odiar?, como terminas odiando tanto, a tal punto de no sentir miedo de morir en un intento de pagar con la misma moneda o peor, solo para buscar paz que igual sabes no sucederá haciendo tal cosa. Desear la destrucción del prójimo ocurre con una facilidad incomprensible considerando sus implicaciones; para David Carusso, era más que comprensible querer destruir a la persona que hizo y sigue haciendo daño a su familia sin remordimiento alguno. Acabando con la paz, el amor y la felicidad que estaba construyendo con su esposa. Aunque para él, matarlo le parece la mejor y más rápida solución, para su esposa no, en sus planes estaba algo mejor, una situación que lo dejara sin opción a nada, solo querer su muerte por sí mismo. —¡Nena, si lo metes a prisión se escapará! —Aseguró Davi

