Martín Estoy rompiendo todas y cada una de mis reglas de oro con esta mujer. La he traído a mi departamento, mi lugar sagrado... La he hecho mía toda la noche, me he deleitado lavando su cuerpo, la he besado hasta sentir mis labios hinchados y adoloridos... La he abrazado para dormir y la he penetrado sin condón... Y he sido suave y "cariñoso". No me reconozco, mi instinto me ha dominado y me ha bloqueado la mente... Hace un par de horas, cuándo la he metido en mi cama y he entrado en ella, sin preservativo he pasado por alto, el hecho de que estamos piel con piel, pero ahora ya despierto, aún en su interior, mi sexo dolorosamente duro, me obliga a moverme suave, disfrutando de su estrecho y húmedo coño y si follarla fue el paraíso... hacerlo sin nada que nos separe, es otro nivel de p

