El mismo día Cabo Byron, Australia Anna Creo que todos aprendemos de las lecciones que nos da la vida tarde o temprano, pero necesitamos madurar, sentir los golpes, vivir situaciones que jamás imaginamos, derrumbarnos hasta no poder más, porque al final los años y la experiencia nos abren los ojos, nos hacen fuertes y valientes. Sin embargo, es un proceso que cuesta asimilarlo, tanto valorar lo que verdaderamente importa, como dejar atrás aquellas cosas o personas que no valen la pena. Aun así, las heridas necesitan más que cicatrizarse en la piel, sino en nuestra alma para volver a empezar, para perdonarnos y continuar adelante. En lo personal, llevaba a cuestas heridas, resentimientos, dolor, rabia, pero abrí los ojos con la charla con Phillip, por más que pueda sonar raro. En ese in

