Cap:02 Conociendo a mi jefe

1507 Words
Bueno, eso fue lo que pasó el domingo en la noche... O sea ayer, Ojalá nunca más en la vida me encuentre con ese tipo. ¡Qué vergüenza! Me cambio inmediatamente y me pongo un vestido de mangas largas, con cuello de color azul hasta las rodillas, junto a unos zapatillas planas del mismo color, bueno hoy no llevaré tacones, ademas dejé perder mis favoritos. Me hago una coleta alta en mi desastroso cabello, agarro mis llaves, mi bulto que es donde llevo todos mis papeles del trabajo y salgo de mi departamento que por cierto vivo en el cuarto piso. Salgo, busco mi Jeep, lo enciendo y arranco a toda velocidad, por suerte nada más son diez minutos para llegar. Llego al frente de la empresa y mi celular suena. - Dime Tyler - Nat ¿Por qué no has llegado? Lo escucho por el celular. ¿-Y todavía lo preguntas? Ya estoy aquí. Hablo pasando las manos por mi cabeza al sentir varias punsadas. - Esta bien, date prisa que son las ocho. -Si, ya voy. Digo saliendo del auto a toda velocidad. Cuando voy llegando al ascensor siento que voy muy vacía y me hace falta algo. Mierda, mi bulto. Me devuelvo orriendo a toda velocidad ... Por suerte hoy vine con zapatos bajos. Abro la puerta sin mirar al frente y ... BUMMMM. Choco con alguien derramando su café en la manga de mi vestido. - Perdón, Perdón. Le digo sin mirarlo y corro hacia mi destino. Llego a la sala de reunión con calor y agitada por la carrera. - ¿Qué te pasó? Me pregunta Amelia preocupada - Nada importante... No te preocupes. - Adivino, dejaste tu bulto y te devolviste a buscarlo. - Si, si, fue eso. Le digo con fastidio ya que ellos me conocen tan bien - No es la primera vez que lo haces, ya estamos acostumbrados. Dice Tyler y los dos comienzan a reír. Veo que llega un mensaje a mi celular. "Trabajo hoy a las seis y treinta, estén listos, será un reto difícil... Serán diez mil. Bueno... tengo que ganar este reto... Pienso en mi mente. Les cuento ahorita de que es. Escucho como nos mandan a hacer silencio a todos y el señor Guillermo Miller empieza a hablar. - Buenos días, ¿cómo están todos? - Bien. Respondemos todos a coro. - Bueno, como ya saben tendrán un nuevo jefe, me retiro y en estos momentos les quiero agradecer a todos por su ayuda y dedicación a esta empresa, espero que sigan así, que la hagan crecer más y se porten bien con su nuevo jefe... Ya no hay más que decir así que les dejo la palabra a nuestro querido Franco de Lucas. Escucho muchos murmullo y no se por que. - ¿por qué el murmullo? Le pregunto a Amelia. Ella me mira raro. - ¿De verdad no lo sabes? - No. Le digo, sin saber a que se refiere. - Bien te lo resumo... Franco de Lucas es un joven que luego de su padre morir, le dejó una empresa, no era famosa ni nada de eso, pero él se esforzó al máximo y logró extenderla en todo el mundo, siendo unas de las empresa mas famosas..., y él un joven talentoso, hermoso y codiciado, dicen que con sólo verlo se te mojan las bragas. - Tampoco es para tanto. Interrumpe Tyler. Iba a hablar, pero una voz me detiene. - Les pido a todos que sean tan amables de guardar silencio por favor. Me quedo mirándolo y me parece que lo he visto... Pero donde.... Mierda, creo que es el tipo de anoche... Y ahora... ¿Qué hago...? Pienso las mil maneras de salir de aquí sin que él me vea, pero me es imposible. Escucho nuevamente aplausos y se que él acabó su discurso. - Oye nat, vámonos no sé en qué piensas tanto. Me dice Amelia halándome para que me levante. Cuando llego a mi puesto de trabajo, no acabo de sentarme cuando escucho la voz de Guillermo llamarme por el intercomunicador. Me levanto, y dobló la manga del vestido para que no se me vea la Mancha del café y ahorita cuando llegue a mi casa me untaré algo para que no se me inflame la quemadura. Toco la puerta y escucho un pase. Entro a la oficina y veo al tal Franco de Lucas, él me mira e inmediatamente volteo la cara. - Dígame señor Miller ¿Qué desea? - Quiero presentarte a Franco, es como un hijo para mí, sólo te pido que le tengas paciencia, y Franco ella es Nathalia Smith, te pido que por favor la trates bien. Nos estrechamos las manos y nos saludamos normalmente. - Ya me voy, tengo otros asuntos pendientes que atender ... Espero que se lleven bien... Adiós. Miro como palmea el hombro del señor de Lucas y se va. -Bién señorita Smith, necesito que me pongas al tanto de todo. Dice él mirándome a los ojos. Bueno al parecer no se acuerda de mi... O quizás estoy equivocada... Si seguro es eso. Después de dos horas, de ponerlo al tanto de todas las cosas, decido irme. Cuando voy llegando a la puerta, escucho su imponente, voz. -No le he dado permiso, para retirarse señorita Smith. -Pero, ya acabé con usted. - pero yo no contigo. Dice poniéndose de pies. - Hagamos cálculos señorita Smith... Jepp rojo, vestido n***o, musica alta, velocidad rápida, choque... Y algo más...¿No te suena de algo? Me mira con esos ojos amarillos, que exigen respuestas inmediatata, pero... Bueno haré que no recuerdo. -No tengo idea de que me habla, señor de Lucas. ¿- Así? Déjame darte una idea, para que recuerdes. Y sin darme cuenta, lo tengo a milímetros de mí… Rayos... Se acerca a mis labios y me besa, un beso suave, pero demandante. Al principio me paralizo, pero luego no se ni cuando empecé a seguirle el beso. Me alzo un poco ya que estoy sumamente enana sin tacones y pasó mis manos por su cuello, y me pego mas él. Escucho como gruñe y puedo ya sentir su dureza de excitación. Mierda este hombre me puede volver loca, en estos momentos lo estoy deseando, aquí y en este preciso lugar, me siento como un volcán a punto de explotar. Me restriego en su dureza y lo escucho gemir. Se separa de mí con la respiración agitada y yo en estos momentos sólo quiero una cosa... ¿- Ya tiene una idea señorita Smith, de lo que hizo anoche? Dice con su rostro serio mientras alza las cejas con señal de que ganó. Mierda, Mierda, Mierda... ¿Qué hice? - Yo... Yo... Yo... Me tengo que ir. Salgo de esa oficina en bola de humo y me voy derechita al baño y me encierro en ella. Maldito Franco de Lucas ¿por qué me haces esto? Maldito, maldito y ahora ¿Qué hago? Bueno haré como si nada hubiera pasado. Salgo del baño y me siento en mi puesto. Por suerte en el día entero no tuve que verlo y ya es hora de salir, así que me voy antes de verlo. Me despido de mis amigos y me voy a mi hogar, dulce hogar. Luego de una ducha, comer algo y ponerme algo cómodo me dirijo a mi lugar secreto, en mi habitación hay un pequeño botoncito amarillo del color de la habitación que parece un pequeñito lujo. Lo preciono, luego pongo mis ojos para escanear y luego mi contraseña. Entro al pequeño lugar que es mi mundo... Sólo tiene un ciento de diversas pantallas y computadoras. Les explico... Soy una hacker y hago mucho trabajo por dinero pero no estoy sola, somos un grupo de treinta personas y ninguno nos conocemos por que esto es confidencial, depende los trabajos que vas haciendo vas ganando y subiendo de nivel y ganando más dinero... Yo estoy en el nivel diez de treinta niveles, no es que no sepa sino que es mejor mantenerme ahí así nadie sabrá de lo que soy capaz. Llegó las seis treinta y nos mandaron los códigos, es hackear una cuenta y mandarles todos los archivos a ellos... Pan comido. Me pongo mis lentes e ingreso inmediatamente, es casi como un juego de play sólo tienes que matar a tus adversarios e ingresar primero. Logro acabar con todos e ingreso un virus para que no puedan seguirme. Rompo las claves y entro a los archivos. Me sorprendo cuando leo. "Franco de Lucas" .... Cargamentos de armas.... Cargamentos de drogas ... Cocaína… Veo todo los archivos de dinero y todas sus ventas, a quien vende y todo eso... Mando todos los archivos a mi cuenta de seguridad, luego pensaré en mandarselos a ellos... De seguro ya se han dado cuenta de que su cuenta ha sido hackeada, así que le pongo un virus para que ni el mismo dueño pueda entrar... Y salgo de ahí... Mierda, Franco de Lucas es un maldito mafioso...
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