Triste adiós La cita estaba hecha pero para poder ver a Zacary nadie debía acompañarla al aeropuerto, mientras iba con su hermano rumbo a su casa iba imaginando posibilidades para evitar que su madre la acompañara, sabía que le sería difícil evitar que su madre la acompañara en especial que siempre lo hacía. Al llegar a su casa su rostro serio decía: ¡No quiero otro enfrentamiento! Se veía cansada y su padre lo entendió, con un beso en su mejilla y un vaso de leche caliente y unas galletas de mantequilla y maní que eran sus favoritas, se marchó a dormir. A la hora de la cena Yudy preguntó: ¿Y Su dónde está? Se nos hará tarde para cenar sino viene ahora mismo.. No tenemos que esperarla, no vendrá a cenar, estaba muy cansada y ya se fue a dormir.. ¿Cómo que a dormir? Se va mañan

