Heinrich arrastró su silla, hasta estar más cerca de lo debido, sin embargo eso no le importó a ninguno de los dos. Secó el sudor de sus manos sobre su pantalón y elevó la mirada al rostro de Annelise. —Familias como las nuestras se mantienen gracias a los impuestos del pueblo; eso es normal, y hasta puedo decir que necesario, pues ese dinero llega a utilizarse para el bien y el crecimiento del Reino. Annelise escuchó a Heinrich con atención; eso ya se lo habían dicho sus padres, sabía que los impuestos eran necesarios para el adecuado funcionamiento, y crecimiento del Reino. —Hay algunos Reinos que invierten en seguridad, y otros que lo hacen en sus tropas. El problema con nuestro Reino, es que ese dinero no se ocupa para el bien y crecimiento; muchas de las familias ocupan ese diner

