El padre seguía narrando la historia. —No imaginé que una mujer así fuera la hermana de un hombre tan noble como lo era Marco. No me dejó pasar, se llevó a Clara, estaba tranquilo, era muy inteligente y se fue bien preparada y con instrucciones muy específicas, ella se mostraba muy bien interpretando el papel de Matilde de Granados. » Al cabo de una hora salió Clara, se veía normal, me dijo que ese trabajo si le gustó, se ganó una fortuna por dejarse untar varias cosas en el vientre, tomar unas bebidas algo desagradables… Pasaron los quince días y Matilde se purificó, fue renovada, cambió, hasta escuchó la voz de un ángel susurrándole la profecía de una hija. » Supo desde el principio que iba a tener una niña. —El padre me miró—. Se fue contenta. Y a los días llegó a darme las gracias

