Mi prima se quedó dormida mientras hablábamos, ya no podía más por causa del cansancio de los preparativos de la boda. A mí no me dejaron hacer nada, según mi madre era para no amanecer demacrada en el mejor día de mi vida. Lo único que hice fue guardar mis pertenencias en los baúles, mañana pasaba Martín por ellos y los llevará a mi nueva residencia. Me daba nostalgia dejar el lugar donde crecí con mis padres, nunca me había separado de ellos y dejar la cama, la recámara, la casa, eran tantos recuerdos, mi nana… Aunque me sentía feliz, porque viviré con el hombre que amaba con toda el alma, y, aun así, no dejaba de ser nostálgico separarme de mi familia. Estaré en las mejores manos, con un buen hombre, caballero y no podía ocultar que era el más bello de la existencia. No podía dormir,

