-No creo que vaya a parar de llover por esta noche... -dijo Miranda- Maldita tormenta, maldito miedo, maldito todo. -murmuró, caminando al sofá, yo estaba en el balcón (que tiene techo)- -No es tan malo... -dije- -No podrás volver a casa, hace horas que estás aquí. -acarició a Mimo- -¿Quieres que me vaya? -dije, señalando la puerta- -¡No! -chilló- No vas a dejarme sola, ¿o sí? -abrazó al gatito- -No lo haré. -me reí- ¿Qué vamos a hacer? -me senté a su lado- -Pondría una película... Si hubiera luz. -oh, olvidé el detalle de que cortaron la electricidad hace una hora- ¿Qué tal si jugamos a las cinco preguntas? -¿Con qué fin? -Recuperar el tiempo perdido. -se encogió de hombros- Tú empieza. -se sentó como indio en el sofá, mirándome de frente- -Bueno... -pensé la pregunta mientras ac

