-¿Y ahora qué? ¿Y ahora qué? -me repetía a mi misma. Tenía tres personas inconscientes en el suelo, desmayados por culpa de quién sabe qué- Escuché el sonido del motor de un auto. Un rugido casi escalofriante. De seguro estaban es la entrada. Éste lugar es tan desolado que cualquier ruido se escucha. Comencé a arrastrar a los chicos detrás de un árbol. Primero Sam, luego Steve, y por último Brian. Cuando los hube dejado allí, bien escondidos, corrí en dirección contraria, para luego volver a donde estaban ellos. Pero ésta vez usé mi abrigo para borrar las huellas en la nieve. Así los despistaría. ¿Cómo sé que vienen a buscarlos a ellos? Ni idea. Es sólo un presentimiento. O solamente es lógica. Digo, ellos tres sufren antes de desmayarse de dolor, se escucha el rugido del motor de un au

