Emilia:
Al terminar la cena Mathew me acompaño a mi dormitorio, igual hiba por el mismo camino, pero no pude sonreír pese a las muchas bromas que Mathew iso intentando mejorar mi ánimo
- No te sientas mal Matt, es algo que ocurriría tarde o temprano solo que no creo que me afectaría tanto su reaccion-le dije a Mathew afuera de mi dormitorio
- Grrr...-gruño mientras me veía a los ojos haciéndome sentir el calor que emanaba de él, mostrándome con un ronroneo que su lobo estaba cerca de tomar el control de él
- Hola lobito gracias por estar para mi tambien en este momento, se que todo mejorará más ahora que nos encontramos y la verdad esta siendo descubierta- le dije a Mathew y su lobo que me miraban con cada ojo de distinto color por el estar tan cerca de su piel
- Siempre estaremos para acompañarte mi amada mate y ahora que te encontré por nada te dejaré alejarte de mi- me dijo Mathew con una voz ronca más gutural de lo normal ya que eran sus dos formas hablando a la vez
- Siento mucha tristeza y angustia en el pecho parece que decirle a María la verdad me afecto mucho más de lo que pensé que lo haria- le comente a Mathew
- Eso es normal, eres su beta por el enlace que se debe estar formando cada día más mientras su cumpleaños se acerca compartes lo que sienta ya que involuntariamente debe estarlos compartiendo- me explica Mathew con mucha pasciencia
- Parece que necesito mucha práctica en esto, aunque comprendo lo que mis padres hicieron al enviarme acá me hubiese gustado saber más de lo que debería saber como una beta, perooooo¿ tu me podrías enseñar verdad?- le pregunte a Mathew abriendo mis ojos con ternura y una sonrisa de niña pequeña,para convencerlo
- Claro que sí mi amor será un placer enseñarte todo lo que deceas- respondió Mathew con una sonrisa encantadora que me iso temblar las piernas de la emoción y sin tener control de mis acciones sonrei contenta y me acerqué mis manos a su rostro y pegué mis labios a los suyos, definitivamente no se que me impulso a hacer esto, pero que bueno que lo ise, su lengua entró en mi boca y la mía en la suya saboreandonos hasta el último centímetro bucal que existe, esa sensación de placer que un beso de Mathew me da se incrementó en seguida cuando sus manos empezaron a acariciar mis brazos haciendo que suba mis brazos a su cuello y el posando una de sus manos en mi cintura y la otra sonando mi espalda enviando pequeños destellos de electricidad por mi cuerpo que desembocaban directamente en mi entrepierna logrando que humedeciera mis calzon con mi excitación que en otro momento Hubiera buscado alejarme de él para que no pueda olerme pero mi loba estaba demasiado feliz con lo que ocurria con Mathew que no me dejo alejarme rápido
-Puedo olerte mi mate, también estoy deseoso de poderte poseer y hacerte mía tantas veces que ni la voz te salga de tanto placer- me dijo Mathew mientras nos separamos para coger aire por la intensidad del beso que nos dábamos, siendo honesta conmigo misma me encantaría entregarme a él, pero aún soy virgen y no me siento preparada aún para dar ese paso
-Demos tiempo al tiempo, por ahora te puedes dar cuenta como mi cuerpo y mi loba reaccionan a ti, cuando llegue el momento seremos uno solo mi lobo- le dije acercandome y susurrandole a su oído con una voz muy suave a Mathew.
-Asi será mi amor, esperaré ansioso a que llegue el momento de hacerte mía y te prometo que no dejaré que ninguna mujer me toque solo tu mi mate amada- me dijo Mathew pegando su frente a la mía lo que me iso suspirar ya que se que no es virgen pero para un hombre lobo estar en abstinencia es algo súper difícil por las necesidades físicas extras que nuestra condición pide, así que será un gran sacrificio para él y me demuestra que la diosa Luna no se equivoco con el mate que me mandó leal y comprometido tanto como yo, no me cabe duda que seré feliz con él
- Mejor me iré a dormir antes de que no pueda esperar yo!!- le dije a Mathew suspirando feliz por su cercanía mientras me adentraba a la habitación
-Si será mejor por que el que no soporta más las ganas de ti soy yo mi amada mate- me dijo Mathew antes de cerrar la puerta de la habitación
Al encender las luces pude ver en el espejo la sonrisa que llevaba en el rostro por lo que pude escuchar de Mathew, fui directo al baño ya que sentí un calor subir desde mi entrepierna hacia el resto de mi cuerpo logrando un gran sofoco, llene la bañera que había en el baño de mi dormitorio y sume escencia de vainilla, cuando me meti en ella sintiendo el alivio momentáneo que me brindó el agua tibia en mi cuerpo hasta que mi mente empezó a traicionar me haciéndome recordar aquel beso de Mathew, sus caricias y esa erección que alcancé a sentir cuando me abrazó que no quise decir que había percibido para no acalorar más la situación, sin darme cuenta durante mi ensoñación con Mathew, mis manos tenían voluntad propia dirigiéndose a mi entrepierna acariciando mi c******s en círculos con una mano mientras la otra sobaba mis senos con mucha avidez, la sensación que sentí fue muy intensa y me lleno de un placer que no había experimentado antes ya que es la primera vez que toco mi cuerpo, más aún tomando en cuenta que todo lo que puedo pensar es en Mathew y sus bellos ojos que me hacen sentir paralizada cada vez que me ve y ese pecho sinselado que es tan firme y sus brazos fuertes y tonificados que me derriten cuando me aprietan a él, y con esa secuencia de pensamientos mis manos se movieron más rápido según lo exigía mi cuerpo hasta que sentí que un nudo de vibraciones se agolpaba en mi vientre hasta que la liberación al fin llegó a mi haciéndome temblar pensando cuanto Mathew lograba en mi solo de recordarlo, terminando mi baño me puse una pijama de camiseta y short corto que son sumamente cómodos y fui a mi cama con una nueva inquietud en mi mente y cuerpo si eso me iso sentir pensar en el y tocarme ¿ qué sentire cuando sea el quien me toque y me entregue completamente a él?
- Sea lo que sea debe ser mucho mejor que lo que acabamos de experimentar- me dijo mi loba emocionada por las sensaciones que vivimos mientras poco a poco me quedaba dormida