Después de que todo se pusiese en orden, la empresa continuara su rumbo usual, con Nakano y Akame de viaje para Japón con un nuevo cargamento de mercancía, Emily y Ethan por fin podían estar tranquilos y disfrutando de su privacidad nuevamente. Debido a que el cumpleaños de Ethan fue celebrado por todos, Emily no había tenido la oportunidad de regalarle algo a su estilo, algo más personal, algo s****l como le gustaba hacerlo de vez en cuando, así que un día de la nada se acercó hasta su oficina y le propuso algo. - ¿Puedo pasar mi amor? — preguntó Emily asomando su cabeza por la puerta - Claro que sí, pasa cariño, ¿qué sucede? - Es que… — hizo una pausa mirando a su alrededor — … Te debo un pequeño regalo de cumpleaños, ¿no crees? — dijo en voz baja -

