Destino se bajo del Jett y se acercó a los muros donde le tocaba turno a Lash, lo estaba buscando pero no lo encontraba se encontró con Discordia— Hola, has visto a Lash— le pregunto tratando de disimular su ira.
—Si, hombre pero huelo algo raro en tí — lo olió más de cerca — es ira, dime Destino por qué estás tan enojado con Lash, hasta el punto de dejar tu puesto de trabajo en el centro médico y venir a buscarlo? es que acaso quieres luchar con él?—
— Lash está de picaflor con la doctora nueva y yo la vi primero, no es justo que el felino diga que no quiere nada serio con una humana y luego haga todo lo contrario,siento que solo le haga perder su tiempo a Sofía.— le dijo al border de colapsar de la rabia y los celos que tenía.
— Macho, es que la humana te pidió que busques a Lash?—
—No, pero yo siento que alguien debe de protegerla, ella es tan dulce y buena.—
— No sabía que ahora andabas de cabellero de brillante armadura de pobres humanas desprotegidas— le dijo en tono burlón.
— No estoy para juegos Discordia—
— Porqué Flama no está aquí? es él quién debe proteger el honor de la humana, ya que es su escolta.
— Flama es un felino despistado y además es muy amigo de Lash y yo estoy muy interesado en la doctora por lo tanto quiero un combate por ella contra Lash.
— Hombre no puedes ganarle al felino, él está entrenado en artes marciales y sin contar que es un buen luchador, te recomiendo que vuelvas a trabajar si no la doctora nueva tendrá que atender tus heridas si continúas vivo todavía.—
Destino no le hizo caso a Discordia y siguió buscando a Lash hasta encontrarlo.
— Contigo quería hablar, Lash—
— Y de qué? ahora estoy trabajando y tú también deberías irte a trabajar, que yo sepa eres el único enfermero en el centro médico y mi chica necesita tu ayuda.—
— Tu chica? y quién es tu chica, según tú?
—Destino, no me toques los cojones, sabes bien que mi aroma está en Sofía, sabes que hemos follado anoche. — suspira — ella me prefiere a mí, Destino, deja de hacer el ridículo.—
— Hace unos días decias que no querías nada con las humanas y ahora llamas tu chica a una, decídete Lash, no quiero ver a Sofía sufriendo por ti.—
— Las personas podemos cambiar de parecer todo el tiempo, la conocí y me siento atraído por ella, me gusta lo suave de su piel, entre otras cosas que tú nunca sabrás— aquel enfermero me estaba poniendo de los nervios, es que acaso estaba enamorado de Sofía? noooo, eso sí que no, ella y yo sentimos una atracción mutua, somos como polos opuestos en un mismo imán pero ahí estamos y ningún enfermero de pacotilla con ínfulas de valiente me la va a venir a quitar, suficiente tengo con pensar que Flama también quiere con ella. Piensa rápido Lash y desaparece de una vez a esta piedra en tu camino— suspiro — Mira Destino, las cosas están así, Sofía y yo estamos viendo cómo van las cosas entre nosotros y si todo va bien entonces seremos compañeros, es más estaba pensando compartir habitación con ella mejor aún pedir una cabaña para estar solo los dos. Hombre !! ella quiere conmigo, si no fuera así , tú crees que pasaríamos la noche juntos?—
— La obligaste — me gruño el muy hijo de puta.
— Sabes bien que no tengo necesidad de hacer eso, Destino, así que cierra tu maldita boca y acepta que ella y yo nos estamos viendo y que tú pedistes.— casi rugiendo.
— Si me haces daño, si la veo llorando por tu culpa te juro Lash que acabo contigo a si sea lo último que haga. Me entendiste?—
— No me amenaces, Destino, sabes bien que tienes las de perder, eres un canino, pero no eres un alfa así que tienes todas las de perder.— rugiendo.
— Eso no me importa, me quitaste a la mujer que yo quería para mí — con la voz entrecortada por la rabia porque sabía muy en el fondo que no era rival para un león como yo. — Sofía es mi mujer, Destino... ahhh, maldición!! si ella te elige a ti, entonces yo me hago a un lado Destino pero quiero que vayas dónde Sofía y le digas lo que sientes por ella y si ella te dice que te corresponde.. mierda, entonces yo me are a un lado aunque me duela pero si te dice que solo te ve como amigo y colega de trabajo entonces quiero que tú la veas igual aunque te duela. Quiero tu promesa Destino, dame tu palabra de macho, no quiero luchar con un hermano.— Le estaba siendo claro pero sobre todo honesto, no quería luchar con él por una chica, pero carajos!! ella podría ser lo que necesito en mi vida y además que rico se sintió estar dentro de ella. Maldición!! espero verla está noche.
— Estás muy seguro de que eres tú el que se va a quedar con ella, verdad?. Pero está bien me parece justo, siempre que tú cumplas lo mismo Lash.— me dijo estirando la mano para tomar la mía y sellar esta promesa entre machos de valor, le tendí la mano para agarrar la suya y le di un fuerte apretón para que no olvide que si no cumple su promesa, yo acabaría con él.
Discordia apareció en ese momento con Dark el único león blanco que había en la Isla, lo sabíamos por su piel blanca y su cabello del mismo color. — Pensé que estarían luchando a muerte, que mierda está pasando aquí? — Nos preguntó Dark.
— No está pasando nada que sea de tu incumbencia... con permiso.— Con esas palabras Destino se fue hacia su Jett para volver al centro médico.
— Pido disculpas a nombre de Distinto, no se encuentra bien.. se había hecho ilusiones con mi ...— Mierda, que decía: mi mujer, mi novia, mi enamorada, mi pareja, mi amiga con derecho a roce? nooo, Sofía no merecía que diga que es una amiga con derecho a roce, talvez sea una enamorada.— mi enamorada la doctora Sofía.— respire con calma me gustaba como sonaba.
— Te vas a emparejar con ella, Lash?— Ahhh.. a qué se debía aquella pregunta? — No lo sé, estamos intentando algo, ver cómo funcionamos juntos y después quien sabe nos volvemos compañeros.— les dije algo nervioso, no me gustaba que quisieran meterme presión , ese era mi tema y el de Sofía.
— Entonces te recomiendo que folles con ella con un preservativo.— Luego de una pausa me dijo— no querrás que salga embarazada no?.— Carajo !! me había olvidado de eso por andar pensando con la polla.
— Iré por una caja de condones a la bodega después de mi turno en el muro.—
— Me parece algo sensato, te dejo trabajar— me palmeo el hombro y se fue con Discordia al otro extremo del muro.
Discordia solo se despidió con la mano en alto y se fue silbando una canción de moda.