Nick condujo directo a su casa, y mejor así, porque ¿Cómo le explico a mi mama que cargo una chica desnuda en mi camioneta?, creo que mejor no se lo explico.
Llegamos a la casa del los lobitos, Nick estaciona la camioneta, abre la puerta de la segunda cabina y coge a la chica en sus fuertes brazos, me da un poco de celos, ella esta desnuda y en los brazos de mi hombre, es algo que no me agrada mucho, pero la pobre chica la ha paso mal, no es hora de celos.
La llevamos adentro y la acostó en un sillón que tienen en la sala.
Aparece el padre de Nick, al escuchar nuestro escandalo al entrar.
― ¿Qué le pasó a esa mujer?― pregunta mi suegro abriendo los ojos alerta
― Necesitamos a Elena, ella necesita ayuda― dice Nick presuroso
― ¿Ayuda con que?― cuestiona el padre del chico
― Fue corrompida por magia negra, padre― responde Nick
― Ya vengo, voy a buscar a Elena― sale el hombre mayor en busca de la mujer antes mencionada
― ¿Quién es Elena?― instigué curioso
― El ama de llaves― contesto sin mas
― ¿Qué puede hacer el ama de llaves con esta chica?― expresé intrigado, ¿le hará una sopa para la resaca de magia negra?
― Elena, a parte de ser el ama de llaves, es una poderosa bruja de mas de 130 años, su conocimiento vale oro, el abuelo la salvo cuando era joven y desde entonces ha servido a esta familia en cada generación, en como una segunda madre― aclara mi chico de forma efusiva
― Allí esta acostada Elena, ve a ver que puedes hacer― ordena mi super suegro
La mujer se acerco a la joven y paso sus manos por encima de ella, pude ver un sombra azul y cálida desprenderse de la doña, me imagino que es su aura.
― Afortunadamente aun no tiene 24 horas que le lanzaron el hechizo, puedo remover la maldición, pero deben sostenerla porque le dolerá un poco― explico Elena, que ahora que recuerdo, Nick me dijo que tenia mas de 130 años y parece como de 40 años, ¿Me abra jugado una broma?
Los hombres musculosos sujetaron a la chica, la mujer se paró mas cerca y volvió a poner sus manos encima de ella.
― Removere tenebras, removere tenebras, removere tenebras...― eso continúo repitiendo, la chica se retorcía en el sillón y los lobos la sostenían con fuerza, se estrujaba muy feo, pensé que iba a romper el mueble, gruñía, me daba un poco de miedo que se fuera a despertar y me mordiera, de pronto dejo de retorcerse y pude ver como la sombra oscura abandonaba su cuerpo
― Ya esta listo― hable de repente
― ¿Cómo lo sabes?― pregunto la mujer llamada Elena
― Solo vi como la sombra negra desaparecía― añadí despreocupado
La mujer me quedó viendo y se me acercó, me escrutaba de forma descarada como buscando algo extraño en mi.
― Eso que viste es el aura oscura que dejaba la maldición que convierte a un licántropo en lobo oscuro, pero lo mas extraño es que tu lo hayas visto, y no percibo que seas un brujo, tampoco un ser del mundo fantasmal, tu presencia es humana ¿Qué eres? ― pregunto con mucha curiosidad, esperando mi respuesta certera, pero lamento decirle que ni yo se que soy señora― Y aunque fueras brujo, nosotros no tenemos ese poder, solo los entes de la zona fantasmal puede ver el aura de los demás y también ahora que recuerdo, había un guardián que tenia ese poder, ¿No me digas que?― exclamó la señora intrigosa
― Así es Nana, Te presento a Jesse, nuestro nuevo guardián― comentó Nick
― ¿Este es el chico que tanto acosabas?― dijo sin pudor alguno
― ¿Nana?, yo no lo acosaba, yo solo lo vigilaba― me sonroje
― Si, claro Nene, como tu digas― vociferó la mujer con sarcasmo― mucho gusto, me llamo Elena― se presento ofreciéndome su mano, yo la tome para ser cortés, pero esta señora es intimidante
― ¿Mamá, Papá?― dijo la chica despertándose de pronto
― Tranquila, estas a salvo― dice Elena con voz suave
― ¿Dónde estoy? ¿Dónde esta mi familia? ¡Los vampiros!― gritaba desesperada
― Te encontramos perdida, cuéntanos ¿Qué te paso?― cuestiona la bruja
La joven se tranquilizó un poco.
― Estábamos celebrando nuestra "moon blessing" como todos los meses y de repente aparecieron vampiros, eran muchos, nos nos explicábamos como, se supone que están desterrados y la barrera los mantenía afuera, pero allí estaban, a parte de los vampiros, andabas 4 brujas y un brujo, gracias a que la luna esta llena teníamos nuestra fuerza completa, pero los vampiros estaban maldecidos con magia negra, a varios les arrancamos el corazón y seguían vivos, la única forma de pararlos era arrancándoles la cabeza, todo se volvió una masacre, los vampiros matando lobos y las brujas maldiciéndonos, esto jamás había pasado, la magia negra esta prohibida por el consejo, yo traté de pelear pero una bruja me lanzo una maldición, logre escapar pero desde eso momento no recuerdo mas nada, solo tenia ansias de sangre, ahora necesito saber que paso con mi manada, con mi familia―culminó la chica con lagrimas rodando por sus mejillas
―Hace años que no pasaba esto señor― dice Elena viendo fijamente al padre de Nick
―Tienes razón Elena, y aún más años habían pasado desde la última vez que se vieron a Brujas y vampiros cooperando, no desde la masacre del último guardián y su esposa― comenta el hombre con preocupación
―¿Se refiere a mi abuelo?― pregunté curioso
― Exactamente, ya es malo que haya vampiros por ahí, pero que las brujas los estén ayudando es algo serio y lo peor es que estás reclutando licántropos, está información tiene que ir de inmediato al consejo― anunció el padre de Nick imperativo
― ¿Qué haremos padre?― cuestiona Nick nervioso
―Por los momentos hay que esperar que amanezca, es peligroso salir de noche, mañana mando a un mensajero a avisarle al aquelarre más cercano para que pase la voz entre su gente y así avisen a las manadas, aún queda un día de luna llena, quiere decir, que aún pueden atacar de nuevo y todos deben estar preparados, a penas amanezca nos vamos al consejo a declarar, por lo tanto Elena, lléva a la señorita qué descanse, mañana será un largo dia― culmina el hombre mayor.
―¿Y usted no puede dar aviso Señora Helena? para que tomen precauciones desde hoy― dije efusivo
La mujer me sonrió con pena.
―Puedo ser muy vieja, con mucho conocimiento y hasta poderosa según dicen, pero una bruja sin aquelarre no puede hacer muchas cosas, el máximo poder de una bruja viene de sus congéneres, dónde canaliza el poder de su aquelarre para proyectarlo, pero yo dejé mi aquelarre hace décadas, y por esa traición como dicen las brujas, hay ciertas cosas que no puedo hacer, solo soy un ama de llaves con conocimiento de magia―la mujer se ve triste, trata de disimular con una sonrisa pero se le nota en su mirada
―Perdón, no sabia― me disculpé por la imprudencia
―No te preocupes, no pasa nada― añadió sonriéndome
―¿Entonces una bruja necesita de un aquelarre para ser una bruja?― indagué algo confundido
―Lamentablemente si, si quiere tener todo su poder, tiene que ser parte de un aquelarre, aunque hay un tipo de bruja que no necesita aquelarre, su poder no viene del grupo si no de todo lo que la rodea, pero son una r**a extinta, en el presente solo quedan brujas que dependen de un aquelarre― informó la mujer, se nota que sabe mucho.
―Ya es tarde, después siguen hablando, ve a llevar a la invitada a la habitación Elena― Ordenó el Señor.
―Esta bien, ven mi niña, vamos para que descanses― hablo Elena
―Tu también te puedes quedar Jesse, ya es muy tarde para irte a tu casa―sugirió amablemente mi super suegro
―No se preocupe, recuerde que vivo del otro lado de la carretera, además cargo mi vehículo y no caminaré― le sonreí efusivo
―Amor, yo concuerdo con papa, ya es tarde y de seguro tus padres ya están dormidos― añade Nick,
―Lo que menos creo es que mi mamá este dormida, esa hasta que no vea la camioneta estacionada en frente de la casa va a estar como un centinela pegado a la puerta esperando mi llegada― aclaré sonriendo, no vayan a creer que soy un malagradecido por no querer quedarme
―Por mi no hay problema en que te quedes a dormir por esta noche― comenta el mayor
―Por mi tampoco― vocifera Nick de inmediato
―Pero si te quieres ir a tu casa, esta bien, pero Nick te lleva, no quiero que andes solo, eres lo mas importante en estos momentos― el padre de Nick me da la mano para luego retirarse
―Amor, ¿por qué no te quedas?― pregunta mi novio suplicante, pero se que si me quedo, adiós virginidad y aun no me siento preparado.
―No quiero preocupar a mi madre Nick, es mejor que me vaya, debe estar despierta esperándome― me excusé
―Pero la puedes llamar― insistía el hombre
―No me siento cómodo durmiendo en una casa que no es la mía― expresé con seriedad
―Esta bien vamos, te acompaño― no me gusta verlo triste
―Te parece bien ¿Si tu duermes en mi casa?― le dije para animarlo, además, voy a estar en mi territorio y me sabré controlar y controlarlo.
Somos hombres y tenemos necesidades, a mi no me pega mucho la ansiedad porque nunca he tenido sexo, pero me imagino que Nick si ha tenido y debe estar desesperado por comerme con todo y ropa
―Por su puesto que si, pero ¿tus padres no se molestan?― cuestionó dudoso
―Para nada, soy mayor de edad además, eres mi novio y solo vamos a dormir― vi como su sonrisa se apagaba poco a poco.
Perdón por decepcionarte Nick, pero tengo que prepararme bien para esa cosa que tienes entre las piernas, que es algo sobrenatural.
Llegamos a mi casa y estacionamos la camioneta, cuando entramos, efectivamente estaba mi mama sentada en el sillon de la sala esperándome.
―Jesse, mi amor ¿Dónde te habías metido? me tenias preocupada― dice mi mama escrutándome y buscando defectos en mi
―Perdón mama, perdimos la noción del tiempo, cuando nos dimos cuenta ya era muy tarde, perdón por no avisar― me disculpé, no me gusta preocupar a mi mamá ella es tan sensible
―Tranquilo hijo, llegaste bien, eso es lo que importa― dice mi madre sobando mi mejilla
―Mama, ¿Nick se puede quedar esta noche a dormir?― digo para no parecer tan rebelde
―Claro hijo, esta también es tu casa, puedes traer a quien quieras― comenta guiñándome un ojo, yo puse los míos en blanco y negué con mi cabeza
Subimos a mi habitación, me di una gran ducha y me puse mi pijama, Nick se duchó también y cuando salió del baño venia solamente en bóxer, o es a propósito o duerme así siempre.
―¿Duermes así?― pregunte curioso
―En realidad duermo desnudo, pero no quiero abusar de la confianza, aunque ya no tengo nada que ocultar, ya me has visto todo― mis mejillas se calentaron, de seguro parezco un tomate maduro
―Nooo, tu nos vas a dormir conmigo así― dije negando la situación
―¿Por que no? me siento mas cómodo― no creo que pueda aguantar ver ese cuerpo de Dios griego, ese trasero de acero y ese bulto monumental, que horrible es ser virgen.
―Toma, ponte esto por lo menos― le di la parte baja de una de mis pijamas, le debe quedar bien porque a mi me quedan enormes
Haciendo pucheros y a regañadientes se puso la prenda y se acostó a mi lado, ya me sentía mas cómodo.
Me recosté sobre su pecho musculoso y el paso sus brazos fuertes y tonificados por mi cuerpo.
―Amor, ¿tu crees que esta situación va a empeorar?― le pregunté viendo al techo
―Lamentablemente si mi cariño, pero yo estaré siempre a tu lado, mientras yo esté nada malo te va a pasar, primero me matan antes de que te hagan daño― aclaró decidido
―Me siento seguro así como estamos ahora, tu abrazándome― mencioné despreocupado
―Quiero que sepas que mi amor por ti es real Jesse, cuando un lobo ama, lo hace hasta el final, no importa lo que pase, quiero que recuerdes que te amo y eso es lo que me impulsa a ser valiente y a estar a tu lado protegiéndote― que bello, estoy enamorado
―Lo se, de alguna manera logro sentir tu amor y eso también me da fuerzas― Nick me dió un beso en la cabeza muy tierno― Pero estoy preocupado, todos esperan mucho de mi, pero yo no se que hacer, no se controlar estos poderes que se supone que tengo y siempre me sigo desmayando cuando veo un terror inminente, no se que hacer amor.
―No te estreses ahora Jes, con el tiempo vas a dominar todas tus habilidades, no es así de fácil― comente mi novio consolándome
―Pero tal parece que no hay mucho tiempo, cosas malas están ocurriendo y yo aun no se ni controlar la estúpida espada esa― me frustra ser tan inútil
―Ya! relájate, vamos a dormir, mañana tenemos que ir temprano al consejo a declarar, no quiero que estés cansado, debemos estar muy alerta― Nick me abrazo mas fuerte y sobó mi cabello hasta que me dió sueño y me que quede dormido.