El Baúl

2142 Words
Especial P.O.V Nina ―Nina apúrate, llegaremos tarde para la cremación― grita mi madre a todo pulmón algo molesta, suelo ser muy lenta para arreglarme ―Voy bajando mama, no te estreses― anuncié corriendo cuesta abajo por las escaleras. Vamos al pueblo vecino, ahí vivía mi abuelo y mi abuela, ella murió hace años en un accidente, nunca supe cual fue el accidente pero la verdad ya no me importa lo que paso y ahora muere mi abuelo, lo voy a extrañar mucho, el decía que me parecía mucho a mi abuela y cuando fuese grande haría cosas extraordinarias, no se a que se refería. Nos montamos en la camioneta y tomamos rumbo al pueblo vecino, mi abuelo era el papa de mi papa, mis abuelos por parte de mamá viven en Londres, porque son ingleses, mis padres se conocieron en un viaje de trabajo en Australia, los dos son paleontólogos y estaban en una excavación, ahí se enamoraron y decidieron venirse a vivir a este pueblo tan lúgubre y simplón, no me quejo, aquí tengo a mi mejor amigo pero nunca pasa nada emocionante y me aburro. Esa es parte de mi historia, después nací yo, no trabajaron por unos años para cuidarme pero cuando cumplí 10 empezaron a viajar a sus excavaciones y me dejaban con mi abuelo, el me cuidaba, me llevaba al colegio y estaba siempre al pendiente de mi, el fue parte importante de mi vida y ahora no tenerlo es un golpe muy bajo. Me quede dormida, cuando me desperté estábamos llegando a la funeraria, nos entregaron las cenizas de mi abuelo y nos marchamos, papa no hará velorio porque era voluntad del abuelo. Nos marchamos para la casa a recoger las cosas que nos íbamos a llevar, que se iban a donar y las que se van a vender. ―Parece mentira que ya el abuelo no este― comente con melancolía ―Así es hija, pero se que desde donde se encuentra te sigue cuidando― dice papa―díganle a los señores de la mudanza que se van a llevar y que se va a dejar, pueden quedarse con lo que ustedes quieran pero no exageren―añade papa dirigiéndose a mi, como si yo fuese obsesiva compulsiva de acaparar, bueno si lo soy, pero llevarme muchas cosas de aquí seria recordar al abuelo muy seguido y eso me pondría triste, así que mejor no me llevo muchas cosas. Estaba revisando la cocina, viendo que me podía llevar y de repente una brisa fría recorrió todo mi cuerpo y de repente se abrió la puerta del sótano así no mas y yo llevo 17 años queriendo entrar a ese lugar y siempre estaba cerrada, no entiendo como se abre justo ahora. La curiosidad me mata, no puedo evitarlo, voy a bajar. Seguí por las escaleras y todo estaba oscuro y con muchas telarañas, al parecer nadie había venido a este lugar en muchos años, llegue al lugar y encendí la luz, por lo menos tiene. Volví a sentir la brisa fría recorrer mi cuerpo y escuche algo caer al suelo ―¡Mierda!― exclame sorprendida Vi al suelo y se había caído una caja y al lado había un baúl grande, sentía una atracción irrefrenable hacia el, aproveché que no tenía seguro y lo abrí. Cuando levanto la tapa veo un gran libro y algunos calderos y libros mas pequeños, que cosas mas extrañas. Tome el libro en mis manos y no abría, en la portada decía: ―Libera mi fuerza, libera mi naturaleza, libera mi poder― enuncié, de pronto una descarga eléctrica me dió en las manos y solté el libro al suelo que quedo abierto al caer.―Auch― dije con dolor ―¿Nina?― llama mi padre ―Estoy aquí abajo papa― guarde el libro en el baúl ―¿Que haces aquí?― pregunta mi progenitor curioso ―Nada, solo revisaba― mi papa no le dio importancia y se encogió de hombros ―¿Ya decidiste que te vas a llevar?― cuestiona intrigado ―Si, ya se que me voy a llevar― sonreí para desviar la atención ―Perfecto, le dices a los señores de la mudanza para que lo lleven al camión, nos vemos allá arriba que ya los señores se van, tienen que llevar las cosas a la casa hoy porque tienen otro trabajo pendiente ―Esta bien papá― Llame a los hombres de la mudanza y llevaron el baúl al camión, mis padres ni cuenta se dieron que subí esa cosa al vehículo. Terminamos de recoger las cosas de la casa, papa hablo con el agente de bienes raíces y la casa se pondrá en venta, no podemos conservarla, el abuelo no tenía mas hijos y papa no puede mantenerla, ya tenemos suficiente con nuestra casa y la granja que necesitan atención. Nos quedamos durmiendo esa noche en la casa del abuelo. A la mañana siguiente papa recibió muchas visitas de amigos, vecinos y conocidos del abuelo, así pasamos todos el día recibiendo personas llevando sus condolencias. Nos marchamos al pueblo y ya es de noche, las personas no dejaban de llegar, creo que era mejor haber echo el velorio, así van todos de una vez, pero era la voluntad del abuelo. Me imagino que debe estar Jesse en la fiesta del papacito de Nick, aunque ni me hago ilusiones con el, ya se que le gusta alguien mas y no parece estar interesado en mi, creo que moriré sola y virgen que es lo peor, sin conocer las maravillas del sexo y me da miedo masturbarme o no es miedo, me da como vergüenza conmigo misma, pero no entraré en ese tema. Llegamos a la casa, ya eran casi las 11pm y estaba agotada, el camión de la mudanza ya había dejado todo en mi hogar, estaban las cajas en la sala, pero estoy agotada y solo quiero dormir. Subí a mi habitación, me lance en mi cama y de inmediato viaje al mundo de los sueños. Al día siguiente. Me despierto con el sonido de la puerta. ―Nina, baja a desayunar― ordena mi madre Me froto los ojos, tuve sueños muy raros anoche, estaba en un bosque o eso creo y vi al hermano de Jesse correr y aun gran lobo perseguirlo, pero no recuerdo mas nada, me imagino recordando la tragedia de hace años, pero es muy extraño, nunca había soñado con Jimmy. Baje antes de que mi madre me viniera a buscar de los cabellos. Desayunamos y conversamos un rato, mis padres son super protectores pero son excelentes padres, son muy confiables y un poco estrictos pero me dejan hacer casi de todo. ―¿Y las cosas de la mudanza?― pregunte curiosa ―Las llevamos al sótano hija― contesta papa ―Que bien― sonreí efusiva ―Nina, ve a cambiarte, iremos a hacer las compras y quiero que me acompañes― dictamina mama, ella nunca pregunta, siempre ordena, así es mi madre. ―Esta bien mama, pero de regreso me llevas a donde Jesse, quede en ir hoy para su casa― anuncié para prevenirla ―Esta bien hija, pero ve a cambiarte rápido, no quiero que se me haga tarde para el almuerzo― añade mamá Subí y me cambié de ropa con rapidez. Mamá ya me estaba esperando en la camioneta, me monte y salimos rumbo al super mercado. Llegamos al super y mama cogió su carrito de compras, yo tomé otro rumbo y empecé a caminar por otro pasillo mientras mi madre hacia las compras. Iba pasando por uno de los pasillos y viene alguien indeseable por el mismo lugar, me fui a dar la vuelta pero era muy tarde ―Si es la nena― comenta Darío acompañado por una de las chicas que cargaba un carrito de compras, en el que solo cargaban carne, muchos tipos de carne, pollo, pescado, jamón, o sea, no comen vegetales, frutas, no creo que duren muchos años solo comiendo carne, pobres riñones. ―Me llamo Nina, idiota― el tipo sonrió cínicamente ―Como tu digas nena― dijo repitiendo a propósito, la chica solo veía callada ―Eres un pedante, no sabes respetar a una dama― proferí molesta ―No se de que hablas, no veo a ninguna dama por aquí― añadió haciéndome molestar mas, les juro que quiero ahorcarlo ―Imbécil, eso es lo que eres― inquirí furiosa ―Y tu una altanera consentida― ¿Qué dijo? ahora si que lo mato, cuando le iba a saltar encima para pegarle llega mi madre ―Por fin te encuentro, ya nos vamos― habla mamá haciéndome bajar los humos Pude ver como el imbécil se reía a mis espaldas. ―Ese idiota, imbécil e indecente, espero se caiga y se golpee la frente― dije en voz baja para que mamá no me escuchara De pronto escuchamos algo caer y cuando volteamos vi a Darío en el suelo, yo estalle en risas, no pude aguantar ―¿Estas bien?― le pregunta la chica a Darío ofreciéndole la mano para que se levantara, yo no podía con las risas ―Si, no molestes― el chico rechazo la ayuda de su amiga y se levanto solo ―Estará bien ese joven― dice mama preocupada y yo sin dejar de reírme― no te rías Nina, pobrecito― ja, ja, pobrecito nada, se lo merecía por idiota. ―No es nuestro problema mama― tome a mi madre por el brazo y me la lleve de ahí, Darío tenía cara de los mil demonios, lo tiene bien merecido. No se como se tropezó, pero enhorabuena, para que deje de ser tan pedante y desgraciado. Montamos las compras en la camioneta, mama esta apurada porque quiere llegar a tiempo para preparar el almuerzo como si comiéramos temprano siempre. No ví mas al imbécil de Darío y a su amiga, deben seguir en el super, aunque tampoco me interesa que pase con el, lastima que lo guapo no le quite lo pendejo, porque no he de negar que es bello, pero su actitud lo hace feo. Tomamos carretera y mi mama me dió un aventón hasta la casa de Jesse, le dije que almorzaría con la familia de mi amigo para que no se preocupara. Me dejó en la entrada de la granja y se regreso a la casa, caminé hasta llegar a la puerta del hogar de Jesse y toqué. Abren la puerta y veo a la mamá de mi amigo con una gran sonrisa. ―Nina, cariño ¿Cómo estas?― me abrazo la señora muy efusiva ―Muy bien, gracias ¿Se encuentra Jesse?― pregunté interesada ―Si claro, esta en su habitación, adelante, estas en tu casa― pase y la señora cerró la puerta―¿Te lo llamo? ―Tranquila, no se preocupe, voy a subir a su habitación― la señora sonrió y se fue a la cocina. Subí las escaleras y caminé el pasillo hasta llegar a la habitación de mi amigo, toque la puerta. ―Adelante― grito Jesse permitiéndome entrar ―Buen día señorito― salude al chico que estaba viendo su teléfono con tanta lastima. ―Hola, ¿Cómo te fue?― hablo desganado, ¿estará bien? ―Digamos que bien, mi único consuelo es que mi abuelo ya estaba viejo y era su momento de partir― comente con pesar ―Cuanto lo siento― argumentó cabizbajo ―No te preocupes, ya esta en un mejor lugar o eso dicen mis padres― añadí para aliviar la tensión, pero mi amigo tiene la mirada perdida ―¿Hicieron toda la mudanza?― preguntó efusivo ―Solo conservamos algunas cosas, las demás las vendimos junto con la casa― respondí efusiva ―¿De que murió tu abuelo exactamente?― cuestionó curioso el chico ―Según los médicos le dió un infarto, y como vivía solo no hubo tiempo de sacarlo a emergencias, en la mañana la señora que limpiaba y cocinaba lo encontró en el suelo de la sala pero ya era tarde, ya había fallecido― expuse algo triste ―Que mal, no es fácil perder un familiar― comenta con melancolía ¿Sera que que le digo que soñé con Jimmy?, mejor no, hoy anda como perdido en el espacio, el suele estar triste, pero hoy no se si es triste nada mas, se le nota pensativo, hay algo rondando por su cabeza. ―¿Como te fue en la fiesta anoche?― indague para animarlo, pero creo que fue lo peor que hice, puso su vista a un lado y se quedo callado por unos segundos. ―Tengo que decirte algo― inquirió con seriedad.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD