El Consejo

3009 Words
P:O.V Nick Jesse se desmayó, pero antes de que tocara el suelo logre sostenerlo en mis brazos, ¿Qué ha pasado?, aun no logro descifrarlo No quería que se enterara de esta manera, ahora se que cuando despierte me va a odiar. Lo cargue y lo subí a su camioneta, tome las llaves de su bolsillo y monté la moto en la parte trasera del vehículo, me metí en el asiento del piloto y arranque. ¿Cómo unos vampiros podían estar en pleno día sin ser quemados por el sol?, esto es preocupante, el consejo tiene que saber todo esto, los vampiros tienen años desterrados de este pueblo y que hayan pasado la gran barrera que lo protege es algo serio, nunca había ocurrido. Ahora que recuerdo, la espada que tenia Jesse desapareció, ¿será la espada de la leyenda?, no se que pensar, necesito llegar a mi casa. MI chico va inconsciente, fue mucho la impresión para el, jamás había matado a nadie y apuñalar a un vampiro y que de paso se vuelva cenizas en frente de tus ojos, no debe ser fácil de digerir, pobrecito ahora es que le vienen cosas mas terribles. Porque si esa es la espada de la leyenda, significa que es él nuevo guardián, aunque todavía no puedo asegurar eso. Llegue a mi casa, baje del carro y tome a Jesse en brazos para llevarlo dentro. ― Llegaste hijo― dijo mama viéndome entrar con Jesse cargado, se sorprendió― ¿Qué paso Nick? ¿por que estas tan golpeado? ¿y por que ese chico esta dormido?― preguntó preocupada ―Nos atacaron unos vampiros mamá― mi madre abrió los ojos como platos, recosté a Jesse en un sillón de la sala ―¿Que esta pasando?― aparece mi padre viendo al chico inconsciente ―Lo atacaron vampiros Rodrick― el hombre puso cara de preocupación ―¿Como puede ser eso posible? los vampiros están desterrados y la barrera no les permite entrar― comentó mi padre incrédulo ―Eso creíamos todos papa, pero eran tres vampiros y de paso nos atacaron de día, eso no tiene lógica― dije con mucha intriga ―Aun no lo puedo creer― expresa mi madre― tres vampiros de día en pleno sol ―Así es mamá, escuche a uno decir que el hechizo se acababa, antes de retirarse, quiere decir que hay brujas detrás de esto y tiene mucho sentido, los vampiros solos no pudieron romper la barrera, necesitan por lo menos un aquelarre de brujas para poder lograrlo y solo podrían hacerle un hueco que duraría poco tiempo abierto― dispuse preocupado ―Tienes Razón Nick, y es peligroso que haya vampiros caminando de día en el pueblo, solo el guardián puede diferenciarlos, pero no se ha manifestado― aclara mi padre ―De eso también les quería hablar, pero vamos un poco mas allá, no quiero despertar a Jesse― hable calmado Nos alejamos un poco, los chicos estaban pendientes de Jesse, por si se despertaba ―¿Que es eso que nos quieres hablar?― preguntó papa ―Estaba yo peleando con los tres vampiros, y de repente dos me rodearon y uno de ellos se acercaba a Jesse, yo traté de evitarlo pero no pude, de pronto una luz apareció y de la nada Jesse tenia una espada en las manos, el vampiro se le quiso tirar encima y él le clavo la espada volviéndolo cenizas, luego los otros dos se marcharon, Jesse se desmayó y la espada desapareció― relaté lo sucedido, mis padres me veían atónitos ―¿Entonces si es él?― cuestionó papá ―No lo se con certeza, todo paso tan rápido― informe inseguro ―Hay que informarle de esto al consejo, es claramente una alerta roja― dijo papa ―Por su puesto, no es posible que vampiros estén a plena luz del día y que anden como si nada en el pueblo― enunció mi madre ―Lo mismo pienso, el consejo tiene que revisar la barrera y averiguar que brujas están ayudando a los vampiros ―Se está despertando― escuché decir a una de las chicas ―¿Donde estoy?― preguntó desorientado ―¿Te encuentras bien Jesse?― dice mi madre acercándose a mi chico ―¿Que hago aquí?― cuestionó con dudas ―Mi hijo te trajo porque te desmayaste después de la pelea―se quedó pensativo ―Jesse mi amor, despertaste― dije llegando hasta donde estaba ―¿Que son ustedes?― inquirió nervioso ―Te puedo explicar― hable con calma, tenia que habérselo dicho sin muchas vueltas, de seguro me odia ―Mejor no, no me expliques nada, eres un monstruo, me quiero ir, ¿Dónde están mis llaves? denme mis llaves― preguntaba presuroso y nervioso ―Aquí tienes― le entregó Carla ―Chao― se fue así no mas. ―Jesse mi amor, no te vayas por favor, déjame explicarte― supliqué siguiéndolo ―No te me acerques, ya no somos nada, no me busques― vi lagrimas rodar por sus mejillas y se marchó en su camioneta Al igual que él, empecé a llorar, mi corazón estaba devastado, ¿ahora que voy a hacer sin él?, me fui a mi habitación. ―¿Hijo, estas bien?― preguntó mi madre ―Ahora no mama, necesito estar solo― salí corriendo hasta llegar a mi habitación. Mi madre me lo advirtió, pero yo soy terco, siento un vacío, Jesse te amo, ¿ahora como te voy a recuperar Le marque muchas veces al teléfono, le mande mensajes, me estaba ignorando, debe estar asustado y decepcionado de mi, soy un idiota. Me quedé dormido después de tanto llorar, parezco duro, pero no lo soy. Me despertó el sonido de la puerta. ―Nick, tenemos que ir al salón del consejo a declarar― llama mi madre ―¿Tiene que ser hoy?― pregunte fastidiado ―Si, ya tu padre les informó y tenemos que ir hoy, en media hora salimos, arréglate― no quiero ir a ninguna parte, pero no puedo desobedecer a papá Llegamos a la casa de las brujas mas cercanas, el aquelarre horizonte, son brujas que viven en medio del bosque camuflajeadas por su magia, su poder viene de las plantas, la naturaleza misma, llegamos hasta aquí porque la única forma de llegar al salón del consejo es por un portal que solo saben conjurar las brujas, y digo brujas porque los hombres tienen un gen que inactiva la magia, asi que solo las mujeres pueden hacer brujera, hay algunos hombres que pueden hacer magia, pero son muy escasos, es una mutación muy rara. Entramos a la casa de las horizonte y hablamos con la madre del aquelarre, ella autorizó el paso por el portal porque ya le habían informado que vendríamos, se preguntaran ¿por que hay que pasar por un portal?, los miembros del consejo son también lideres sobrenaturales y para desmantelar un grupo de criaturas solo falta con acabar con su líder, así que ellos solo se reúnen en el plano espiritual y usan mascaras para que nadie los reconozca, hay muchos grupos de criaturas, no excluimos a las brujas, aunque sean solo humanas con magia, no todos los lideres son parte del consejo, asi que ellos mantienen en secreto quien si forma parte de el, se cuidan mucho, el consejo es de vital importancia en el mundo sobrenatural. Las brujas conjuraron el portal y en segundos ya estábamos en el plano espiritual, que les cuento, es un mundo idéntico al de los vivos pero en el que solo habitan los espíritus, este mundo también tiene a su líder o Rey como ellos le dicen. Cruzamos la puerta que va directo al consejo y aparecimos, rodeados de varios individuos con mascaras. ―Inicia la sesión extraordinaria, convocada por el Alfa de la manada Luna menguante― informó uno de los enmascarados ―Que inicie― dijeron todos al unísono, que tétrico ―Muy bien Rodrick, alfa de luna menguante, infórmale al consejo lo que sucedió hoy― ordenó uno de los personajes presentes ―Señoría del consejo, en esta oportunidad me acompaña mi hijo, el presencio todo en persona, asi que le daré el uso de palabra para que les relate todo lo sucedido― comento mi padre, las personas se quedaron viendo entre si y luego pusieron su vista al frente. ―Concedido― dijo uno de ellos ―Adelante hijo, cuéntales lo que paso― instó papa Me pare en medio de todos y les conté lo sucedido, desde que llegaron los vampiros, el momento en que Jesse tenia la espada, cuando mato al vampiro hasta la parte donde se desmayo y desapareció la espada. Todos comentaban escandalizados entre ellos, no se lo podían creer, están igual de sorprendidos que yo. ―Y ¿Quién es ese tal Jesse?― preguntó un m*****o del consejo ―Yo se quien es― dice una mujer flotante― es el nieto del antiguo guardián ―No se supone que estaba muerto― replica otro mas ―El que murió fue su hermano mayor, quien pensábamos que era el elegido, pero al parecer no es así, es Jesse― informo la mujer flotante, yo solo escuchaba lo que decían ―¿Pero como sabremos si de verdad es el nuevo guardián?― interviene otro miembro ―Le ponemos una prueba, la espada responde al peligro de su portador, tendrá que aparecer cuando corra un riesgo― ¿Qué cosas planea esta gente?, piensan asustar a mi bebé hermoso. ―Buena idea, así veremos si es capaz de protegerse y de protegernos a todos― que disparates, creo que se llevaran una desilusión y Jesse un buen susto, porque mi chico bajo presión se desmaya, asi que creo que no les funcionará el teatro. ―Alfa de la manada Luna menguante, un paso al frente― ¿Qué planearán? ―El consejo demanda, que tu hijo será quien deba poner a prueba al supuesto guardián― ya va ¿Que? ¿Yo? ¿Por que yo?, pensé ―Así será su señoría― no si, papa, ¿Nunca dices que no? Estaba molesto, si Jesse me odiaba, ahora me odiará mas, lo peor es que tengo que hacer lo que die mi papá, como m*****o de la manada no puedo desobedecer al alfa y como su hijo tampoco. Terminó la sesión y nos fuimos a la casa, estaba molesto con papá por haber dicho que si, el sabe que yo amo a Jesse y que no haría nada para lastimarlo. ―¿En serio papa, no pudiste decir que no?― le reclamé ―No podemos llevarle la contraria al consejo hijo― añade con voz fuerte ―No me parece justo, yo amo a Jesse y no le haría nada para hacerle daño― expresé furioso ―No le harás nada malo hijo, solo lo asustaras para que la espada se manifieste― comenta papa con seguridad ―¿Y si no lo hace?, ¿Cómo hago para quitarle esa imagen de mi?― insté con fastidio ― No tenemos de otra hijo, tendrás que vivir con eso, pero el consejo lo ordenó, así que debemos obedecer― aclara mi padre. Siempre ese maldito consejo, lo que ellos dicen es ley y mi padre a pesar de ser el líder de una gran manada no puede decirles que no, me parece patético, ahora tengo que asumir toda la responsabilidad y seguramente el odio eterno por parte de Jesse. ―Lo que tu digas padre― respondí con molestia ―Se que no es fácil hijo― comenta papa queriendo ser comprensivo ―No te preocupes, haré lo que ordenas, tu eres el Alfa― me fui a mi habitación echando chispas de furia, de verdad no quiero hacer esto, pero no me queda de otra. Voy a escribirle a Jesse a ver si me quiere contestar, porque ha pasado todo el rato ignorándome, espero no me responda para así tener una excusa de no hacer esta locura que ideó el consejo *Necesito hablar contigo urgente, te juro que después de esto prometo no molestarte mas― Nick Obvio no te molestaré mas, por la simple causa que me odiaras por siempre. *No tengo nada que hablar contigo monstruo― Jesse Auch, me dolió eso de monstruo. *Por favor, es urgente, tengo que decirte la verdad, después de que escuches lo que te voy a decir no volveré a buscarte― Nick *Esta bien, pero luego de que me digas lo que sea que quieras decirme, no nos volveremos a hablar, no quiero saber mas de ti―Jesse No sabes cuanto me hieren esas palabras. *Te lo prometo, nos vemos a las 5 de la tarde en la entrada del bosque, pero no la de la carretera, sino la que esta detrás de tu granja―Nick No respondió más, supongo que es un si. Estaba en el bosque escondido esperando a que Jesse llegara, luego de unos minutos en espera se apareció, me marco a mi teléfono, como lo tengo en silencio no escucha que estoy cerca, él veía para todos lados para ver si había señales de vida, tomo su teléfono y empezó a enviar un mensaje ―Si me llamaste para dejarme plantado pues te digo que perdiste tu tiempo, si no llegas en 5 minutos me largo―digo para luego guardar su móvil. Me quite toda la ropa con mucho silencio, estaba a varios metros de el, pero lo escuchaba y lo veía claramente gracias a mis agudos sentidos. Mi cuerpo empezó a contorsionarse para la transformación en lobo, me empezó a salir el pelaje, mi boca se volvió hocico, y mis manos y pies patas, después de terminada la transformación me moví de donde estaba con mucha cautela, necesitaba darle un susto convincente. ―Ya, me harté― se quejo― el muy pendejo me dejó plantado, ahora si olvídate de mi Nick― vociferó molesto. Se iba a retirar, pero cuando se dió la vuelta me vio parado con mi dentadura expuesta. ―Mierda, lindo lobito, no te muevas― dijo alejándose poco a poco― por favor no me hagas nada― hablo asustado Gruñí y empecé a botar mucha saliva para que se viera mas real, que pensara que le iba a saltar encima. ―Quédate ahí, no te muevas, me pareces conocido lobito― comentó con su mano al frente. Me le fui acercando de forma amenazadora, entonces comencé a correr no tan rápido para darle ventaja, Jesse empezó a correr también mientras veía hacia atrás de vez en cuando y me observaba. ―Hay Dios mío, ¿A donde vine a parar? ― expresó lamentándose, se detuvo cansado y yo hice lo mismo. Comencé a caminar a su alrededor gruñendo. ―Alguien que me ayude por favor― cuando dijo eso, una luz cegadora apareció y al desaparecer pude ver la gran espada en manos de Jesse―Si te acercas te la clavo, no me importa que seas un animal tan hermoso― inquirió con la espada en posición de ataque. Me transformé rápidamente para explicarle. ―¿Eres tu? y estas desnudo― después de decir estas palabras cayó al suelo inconsciente, como me imaginé, siempre se desmaya Me acerqué a él y lo levante en mis brazos, quise tomar la espada, pero me dió un fuerte choque eléctrico y desapareció. Llevé a Jesse a una cabaña que esta cerca, que utilizamos para encerrar a los lobos nuevos en la luna llena para que no hagan daño a nadie. Entré al lugar y lo acosté en un sillón de la pequeña sala del lugar, fui en busca de mis pertenencias porque aún andaba desnudo, me vestí y regrese a la cabaña. Espere como media hora a que Jesse, se despertara, de pronto se empezó a mover con torpeza. ―¿Donde estoy?― se preguntó así mismo― ¡el lobo! ¿Nick?― gritó asustado ―Aquí estoy― me le acerqué, el chico me ve con terror ―No me hagas daño por favor― se estremeció en el sillón sentándose ―Jesse mi amor, soy yo, mírame, no te haré daño― introduje con voz suave, el me veía incrédulo ―¿Que eres?― dictaminó a la defensiva ―Soy un hombre lobo― respondí sin rodeos ―No me jodas― agregó incrédulo ―Te digo la verdad, no te haré nada malo― me le acerqué― yo te amo Jesse, jamás haría algo para dañarte― el chico no salía de su impresión, me le acercaba y el se alejaba. ―Quédate donde estas― ordenó con miedo, yo estaba sufriendo mas que el, ahora me odia mas ―Ven, acércate, tócame― tome su mano y la puse en mi pecho― ¿sientes mi corazón?, esta latiendo por ti, simplemente soy yo, si me dejas explicarte lo entenderás― lo abrace rápidamente, el se estrujó para zafarse, per no se lo permití. ―Suéltame por favor, suéltame― dijo llorando ―No lo haré hasta que decidas escucharme― lo miré fijamente a los ojos y pude ver cuan indefenso era, se me salieron algunas lagrimas, no me gusta verlo sufrir, ya era suficiente con lo de su hermano. Nos quedamos unos segundos paralizados en nuestras miradas húmedas y de repente paso algo que no creí que pasaría, Jesse me besó, fue el beso mas desesperado y lleno de deseo que jamás había sentido, detuvo el beso y me miró fijamente de nuevo. ―Prométeme que nunca me harás daño― me pidió limpiándose las lagrimas ―Te lo prometo, nunca te dejaré solo― me volvió a besar pero esta vez con mas suavidad. ―Ahora te escucho, explícame todo este enredo― inquirió mas calmado sentándose en el sillón con los ojos bien abiertos.
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