Los abogados se pusieron de pie antes de que el señor Queen lo hiciera, con una sonrisa los despidió, guiándolos hasta la puerta de salida. En aquella mesa quedaron dos personas muy importantes para él, la mujer que ama y su hijo. Regresó con ellos, dejando un beso en la frente de Chiara. Hace un par de días que no lo veía, ya que una vez que regresó a la empresa era demasiado trabajo el que tenía, cuestiones legales que requerían su atención inmediata. Llegaba tarde a casa y ellos ya no estaban allí para recibirlos. El silencio era extraño, aquellas habitaciones vacías o verse solo en la mesa, la voz de Chiara, los sonidos de su hijo, sin duda alguna se sentía el vacío. —Davide Queen, te presento a tu nuevo padre, Daniele Queen—Chiara tomó la mano de su hijo para que saludara a su

