MADISON El entusiasmo de John hace que todo sea más fácil. Su porte y su sonrisa desenfadada tienen algo que calma mi ansiedad, al menos por un momento. Cuando llegamos al umbral de la sala de juntas, noto que Christian ya volvió adentro, junto con Carter. Los dos están sentados en extremos opuestos de la mesa, en silencio, pero la tensión entre ellos es evidente. Apenas abro la puerta, siento sus miradas sobre mí. —Señores, quiero presentarles a John Walton —digo con una sonrisa amplia, esperando aliviar el ambiente. Hago un ademán hacia él—. John es el nuevo socio potencial para la expansión internacional. Christian, desde su lugar, alza una ceja, pero no dice nada de inmediato. Luego se pone de pie, ajustándose el traje con una calma que parece calculada. —No necesitas presentarlo

