Capítulo 8 Mañana no podrás caminar. Parte 1 Ni bien Lola y Tonio ingresaron por la puerta del departamento, no dijeron nada, simplemente se dirigieron hacia la cocina con rapidez a dejar las bolsas de las compras. Guardaron todo lo que iba en la heladera y luego se abalanzaron uno sobre el otro, besándose con total desenfreno. Se acariciaban sus cuerpos, entre besos, exigiendo más y más en cada segundo que pasaba. De pronto, Tonio levantó a Lola del suelo, haciendo que envolviera las piernas alrededor de sus caderas y se encaminó con ella hasta la habitación. La tenía bien sujeta por las nalgas, estrujándoselas en todo el camino. —¡Aaah…! ¡Tonio! —gimió Lola al sentir como él le mordía la clavícula al entrar a su habitación. La depositó sobre la cama y le habló una gran pasión que a

