CONTENIDO ADICIONAL   CARTAS ENTRE LOS PERSONAJES

1433 Words
Carta de Ana a Carlos - Antes de pedir el divorcio Ciudad de Guadalajara, 15 de diciembre de 1998 Querido Carlos: No sé si leerás esta carta, pero necesito escribirla para poder decir lo que siento sin que nos interrumpamos, sin que haya gritos ni acusaciones. Hace tres años cuando nos casamos, creía que íbamos a ser felices para siempre. Creía que éramos el uno para el otro, que entenderíamos nuestros miedos y nuestras alegrías. Pero desde que perdimos al bebé, todo ha cambiado. Sé que tú también sufriste mucho, que ese bebé era importante para ti. Pero no puedo seguir así, con ti mirándome como si fuera la peor persona del mundo, con ti creyendo las mentiras que Laura te cuenta. No fui yo la causa de la muerte de nuestro bebé – y ahora descubro que ni siquiera era nuestro. He estado pensando mucho en lo que pasó antes de quedarme embarazada. Éramos extraños el uno para el otro, tú siempre en la oficina, yo sola en casa. Cometí un error, Carlos. Un error que me ha costado mucho, pero que no puedo cambiar. Quiero el divorcio. No porque ya no te quiera – todavía guardo un lugar en mi corazón para el hombre que conocí y amé – sino porque necesito ser libre. Necesito poder respirar sin sentir que soy la culpable de todo lo malo que pasa en tu vida. Si alguna vez puedes perdonarme, si alguna vez puedes ver la verdad, tal vez podamos ser amigos algún día. Pero por ahora, necesito que me dejes ir. Con cariño, Ana Carta de Carlos a Ana - Después de descubrir la verdad Ciudad de Guadalajara, 22 de diciembre de 1998 Querida Ana: He pasado las últimas horas leyendo tu carta una y otra vez, y no encuentro las palabras para pedirte perdón como me gustaría. Laura me ha contado todo. Me ha dicho que inventó las mentiras porque estaba enamorada de mí, porque quería que te dejarara. No puedo creer que haya sido tan ciego, tan estúpido, que haya creído en ella en lugar de creer en ti – en la mujer que prometí amar y cuidar para siempre. Sé que las disculpas no son suficientes por todo lo que te he hecho pasar. Por los gritos, por las acusaciones, por hacerte sentir menos de lo que eres. Tú eres una mujer fuerte, cariñosa y valiente, y yo no merezco ni un poco de tu amor. He hablado con un abogado y estoy preparando todos los documentos para el divorcio. Sé que es lo que quieres, y aunque me cueste mucho aceptarlo, lo entenderé. También he hablado con Andrés – el padre de tu primer bebé. Él es una buena persona, y me dijo que nunca supo nada hasta que yo se lo conté. Quiero que sepas que aunque ya no seamos esposos, siempre te cuidaré. Si el bebé que llevas en tu vientre necesita algo – cualquier cosa – estaré ahí. Porque aunque cometí un millón de errores, quiero ser un padre digno de él. Espero que algún día puedas perdonarme. Con todo mi amor, Carlos Carta de Laura a Ana - Un año después Ciudad de Guadalajara, 10 de enero de 2000 Estimada Ana: Sé que no tienes por qué leer esta carta, pero necesito escribirla para intentar pedirte perdón de verdad. He estado en terapia durante todo este año, y por fin estoy empezando a entender lo terrible que fui contigo. No tenía derecho a inventar historias sobre ti, a separarte de Carlos, a hacerte sufrir de la forma en que lo hice. Mi madre me ayudó a darme cuenta de que mi celos y mi egoísmo me habían cegado. Pensé que si Carlos estuviera conmigo sería feliz, pero me di cuenta de que la felicidad no se construye sobre la desgracia de los demás. Carlos ya me ha perdonado, pero sé que para ti es más difícil. No espero que me perdones, ni que queramos volver a tener contacto. Solo quiero que sepas que he cambiado, que estoy trabajando en una ONG ayudando a jóvenes que pasan por lo mismo que yo pasé – con sentimientos de inferioridad y celos que los llevan a hacer cosas malas. He oído que estás bien, que tienes un bebé hermoso y que Sebastián te trata muy bien. Te lo mereces, Ana. Tú siempre fuiste una buena persona, y yo solo estaba celosa de lo fuerte y segura que eres. Te deseo toda la felicidad del mundo. Atentamente, Laura DIARIO PERSONAL DE ANA Entrada del 8 de marzo de 1998 - Día de la pérdida del bebé Hoy perdí a mi bebé. No sé cómo seguir adelante. Llegué al hospital con mucho dolor, y Carlos vino conmigo, aunque parecía más molesto que preocupado. El médico nos dijo que ya no había latidos, que el bebé había muerto hacía horas. Cuando se lo dije a Carlos, su cara se llenó de rabia. Me preguntó qué había hecho mal, qué había tomado, qué había hecho para poner en peligro a nuestro hijo. Yo no tenía respuesta. El médico dijo que era un problema genético, que no había nada que pudiera haber hecho. Pero Carlos no me cree. Ahora estoy en casa, sola. Carlos se fue a la oficina, dijo que tenía que trabajar. Laura vino a verme con flores y un pastel, pero su mirada tenía algo malicioso. Me dijo que Carlos estaba muy afectado, que yo debía entenderlo. Pero ¿quién va a entenderme a mí? Siento como si mi mundo se hubiera derrumbado. No sé cómo voy a seguir viviendo sin mi bebé. Entrada del 20 de noviembre de 1998 - Después de que Rosa Méndez contara la verdad Finalmente alguien me cree. La madre de Laura vino hoy a verme. Me contó todo – cómo Laura había inventado las mentiras porque estaba enamorada de Carlos, cómo había dicho que yo había tomado pastillas sin receta, cómo había querido separarnos. Cuando Carlos entró y escuchó la verdad, su cara se llenó de incredulidad y dolor. Por fin vio que yo no era la culpable de nada. Pero aunque la verdad está al descubierto, no sé si puedo perdonarlo. Todavía siento el dolor de todos los insultos, de todas las veces que me hizo sentir como si no valiera nada. Sebastián está aquí conmigo. Me está ayudando a sentirme fuerte, a entender que no soy responsable de los actos de los demás. Estoy embarazada de nuevo, y esta vez voy a hacer todo lo posible para proteger a mi bebé. Quizás finalmente pueda empezar a sanar. Entrada del 15 de enero de 2000 - Día del divorcio Hoy me divorcié de Carlos. Es un día mixto de alegría y tristeza. La ceremonia fue sencilla, en el juzgado. Sebastián estuvo conmigo, me cogió la mano todo el tiempo. Carlos estaba solo, pero su cara tenía una expresión de alivio y arrepentimiento. Después del divorcio, Carlos me dio un papel con el número de teléfono de Andrés. Dijo que lo había encontrado, que le había contado todo sobre el bebé. Yo todavía no sé si estoy lista para llamarlo, pero es bueno saber que está ahí. Sebastián me llevó a cenar a mi restaurante favorito. Me dio un collar con una estrella de plata y me dijo que yo era la luz de su vida. Por primera vez en mucho tiempo, sentí que el futuro podía ser bueno. Mi bebé dará unas patadas cuando estoy emocionada. Sé que va a ser fuerte, como yo he intentado ser. Entrada del 10 de diciembre de 2010 - Cumpleaños de Santiago Hoy Santiago cumple once años. No puedo creer lo rápido que pasa el tiempo. Todas nuestras familias se reunieron en el jardín. Carlos vino con Mariana y sus tres hijos, Andrés llegó desde la Ciudad de México con su esposa, y hasta Laura envió un regalo – un libro de ciencia para Santiago, que le encantó. Mientras todos celebraban, me quedé un rato sola mirándolos. Sebastián jugaba con los niños, Carlos ayudaba a preparar la comida, Mariana charlaba con mi madre. Todo era tan diferente de cómo imaginé mi vida hace doce años. Santiago me abrazó fuerte y me dijo que era la mejor mamá del mundo. Sebastián me besó y me dijo que era su todo. En ese momento, supe que todo lo que había pasado – el dolor, la traición, la tristeza – había valido la pena. He aprendido que la vida no siempre nos da lo que esperamos, pero si somos fuertes y tenemos fe, siempre encontramos el camino hacia la felicidad.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD