Atsushi había insistido mucho en el tema. Apenas y llevaban un par de horas de haberse confesado, y ya había sacado el asunto a relucir. Yuke no lograba comprender la obstinación de su no tío (ahora novio) de decirle a su padre y a Nakamura-san sobre su relación. Por la actitud que había tenido Atsushi-san sobre su romance todo este tiempo, Yuke había estado seguro que Atsushi hubiera deseado no hablar nunca sobre ese tema con nadie, y mucho menos con su hermano y el padre de su pareja. Pero ahora se encontraban sentados los cuatro alrededor de la mesa, uno enfrente del otro, Atsushi hecho un manojo de nervios e incapaz de levantar la vista de sus manos. —¿Qué pasó, Atsushi?, ¿por qué quieres hablar con nosotros? — Nakamura-san usó un tono de voz un poco brusco, como si lo hiciera a propó

