ANTON Ya estábamos de vuelta en casa, en Estados Unidos. Hace dos días me había enterado de algo que nunca imaginé. Se suponía que Julia era mi madre. Eso jamás pensé que sería posible, que conocería en persona a mi verdadera madre. Para mí era extraño, pero confiaba en que era verdad, que ella era realmente quien decía ser. A pesar de eso, no había charlado con Julia todavía porque no sabía cómo afrontar lo que le diría. En cierta parte, me daba un poco de inquietud y de miedo pensar en cómo le vería a partir de ese momento, sabiendo que ella era mi madre y yo su hijo. 15:12 pm. Bajé a la sala y ahí me encontré con Rachel, quien debo admitir que me había ayudado mucho con respecto a esa noticia tan inesperada. Ella me había mostrado interés y apoyo, cosas que me faltaron desde siempr

