Capítulo 12

1291 Words
                                                                                          Capítulo 12                                                                                     Tres días después   Min YoonGi estaba sentado en el banco de la parada del autobús, era temprano por la mañana, debía ir a trabajar en una empresa pequeña, él se encargaba de la parte de marketing y lo demás, era mucho más agradable que su trabajo en Seúl, tenía sus audífonos puestos mientras esperaba y...volvió a verla. Una joven estaba del otro lado de la calle sentada como él, su cabello de color naranja caía en ondas hasta casi tocar su cintura, sus labios eran rojizos, su piel era pálida pero ese rostro dulce lo reconocería en cualquier lado. YoonGi no lo pensó dos veces, se levantó cruzando la calle teniendo cuidado de los autos que pasaban. Llegó al otro lado en el momento que el autobús se detenía, los pasajeros comenzaron a subirse y YoonGi tomó la muñeca de la chica deteniéndola. No era idiota, claro que la reconocía. — ¿YuQi? Y la chica se sorprendió de verlo allí. — ¿YoonGi?     Dos días llevaba asistiendo a clase debido a unos arreglos que hicieron para ella, Sora llevaba dos días como estudiante y sentía que tenía demasiadas cosas por hacer. Su regreso había sido antes de lo pensado, por eso le pidieron presentarse hace tres días, se sentía molesta porque ella ansiaba pasar tiempo con las niñas. Y debía seguir preparándose para el juicio en un mes. ¡Y sólo se la pasaba encerrada en esa jodida habitación haciendo deberes! Frustrada con todo golpeó su frente contra el escritorio sin mucha fuerza, sus dos compañeras de cuarto sonrieron divertida al verla así. En total eran cinco mujeres (contando a Sora) que vivían allí. — Si sigues así no durarás la semana—comentó burlonamente SeulGi, la chica de sonrisa dulce. — Tengo demasiadas cosas por hacer y debo conseguir empleo... — ¿Cuándo se vence tu renta? — En tres meses—contestó. — Puedes esperar dos meses, así no te exigirás el doble—propuso Irene, era una chica muy seria la mayor parte del tiempo—Tienes tiempo todavía, creí que tu novio estaba ayudándote con las cosas. Sora levantó la cabeza volteando a verla. — ¿Hablas del chico que vino hace días? No es mi novio. — ¿No? —SeulGi se sorprendió—Que mal, es guapo, ¿Cómo lo conociste? — Trabajé para él, bueno, para su familia, era el ama de llaves—explicó. Ambas chicas asintieron escuchando atentamente—Lo estoy ayudando en un caso de sus hijas, se divorció y... — ¿Tiene mucho dinero? — SeulGi, por favor—reprochó Irene—No todo es dinero en la vida. — Claro, lo dices porque tus padres te pagan todo, no necesitas trabajar siquiera—rodeó los ojos. — Por lo mismo te lo digo, tener dinero no te hace feliz—corrigió— ¿Crees que por venir de una familia adinerada recibí amor suficiente de mis padres? Claro que no, eso nunca pasó. Aquello era íntimo, pero a Sora le agradó que lo dijera ya que ella solía pensar como SeulGi cuando entró a trabajar con Jimin. — Irene tiene razón—apoyó—Las personas con dinero no son felices, anhelan cosas sencillas y triviales que nosotros tenemos, pero no vemos—asintió—Ese chico ha llorado un montón por la mujer que creyó amar, sus hijas han sufrido también. — Lo siento—se disculpó bajando la cabeza. Sora regresó a lo suyo sin evitar pensar en Jimin enfocándose menos en sus deberes, su celular vibró con un mensaje. Jimin: ¿Estarás ocupada esta noche? Sora: Estoy haciendo los deberes, ¿Las niñas están bien? Jimin: Están bien, no dejan de preguntarme por ti. Sora: ¿Entonces por qué la pregunta? Jimin: Bueno... Sora: ... Jimin: ¿Recuerdas que nunca logramos cumplir con nuestra salida? Quería invitarte a un agradable lugar esta noche, ¿Aceptas? — ¡Por supuesto que sí! —SeulGi hizo que Sora diera un respingo. La chica había leído los mensajes sin que se diera cuenta—Oh, vamos, si tienen algo. — No, es sólo... — Si no tienen nada, acepta, ve con él y aclaras las cosas—Irene se encogió de hombros mirando su propio teléfono—Míralo como una manera de aclarar todo. "Ella tiene razón, es una buena manera de aclararlo"     Jung Hoseok era catalogado como un profesor estricto, pero bueno, su rostro serio durante las prácticas dejaba en claro que el baile no era un juego, sus alumnos siempre le tenían respeto. Cuando vio a Jimin aparecer agitado en la puerta de su salón detuvo la clase dirigiéndose a él con rostro preocupado. — Dios mío, ¿Estás bien? ¿Las niñas están bien? ¿JeongYeon vino? ¿Pasó algo? — No, no, espera...—Jimin tuvo que recuperar el aliento—Vine corriendo desde la oficina—colocó su mano en su pecho. — ¿Qué sucede? Me estás asustando. — Dijo que sí. — ¿Quién? — Sora, dijo que sí, saldré con ella esta noche—sonrió y Hoseok lo abrazó fuertemente emocionándose también. — Te dije que valía la pena, es tu oportunidad de decirle todo, ¿A dónde la llevarás? — Sé que le gusta la música y la buena comida, la llevaré al restaurante que mis padres solían ir cuando era niño, es un lugar muy tranquilo, romántico y agradable—sonrió haciendo que sus ojos desaparecieran. — Oh, mi Jiminie está creciendo—dramatizó Hobi causando su risa—En unos minutos terminaré la clase, ¿Vamos por el almuerzo? — Claro, le contaré a TaeHyung. Y Hobi levantó sus pulgares gritándole un "Fighting"     Un café n***o y no muy dulce junto a un latte fueron depositados en aquella mesa. YoonGi veía lo mucho que YuQi había cambiado, ella lucía diferente en todos los aspectos, pero sintió satisfacción de saber que no estuvo equivocado. — No sabía que estabas en Busan—comenzó ella dando un sorbo a su latte helado. — Estoy viviendo aquí, mi padre vive aquí también... — ¿Dejaste el trabajo en Seúl? —se sorprendió— ¿También a Sora? — Hace dos años nos vinimos aquí, Sora se vino conmigo, estaba pasando un momento difícil con Jimin y... — ¿Qué sucedió? —se mostró preocupada, pero YoonGi quería saber lo mismo respecto a ella y no dudó en hacerlo. — Lo mismo te pregunto, ¿Qué sucedió contigo? Desapareciste de la nada, te llamamos, te buscamos, te enviamos mensajes, pero nada pasó—YuQi bajó la vista— ¿Es cierto que regresaste a China? — Sí, estoy viviendo con mi tía. — ¿Y qué haces aquí? — Estoy de paseo—sonrió un poco, ver a YoonGi después de dos años seguía teniendo un efecto en ella, pero no era tanto como antes—Vine a despejarme antes de la boda. — ¿Qué boda? —YoonGi estaba perplejo. — La mía, voy a casarme en un mes. — ¿Qué? No, no...puedes casarte—dijo al instante. — ¿Por qué? ¿Dirás que esto no es tan importante como tus asuntos? —fue algo directa—Me cansé de que siempre me dejaras en segundo lugar, YoonGi, me cansé de ser siempre yo la que te buscara. YoonGi sentía que algo se quebraba en su interior y podría ser estúpido, pero sintió ganas de llorar. — ¿Por eso te casarás? — Me casaré porque merezco a alguien que me quiera como debe, merezco a alguien que valore lo que hago y lo que soy—negó con la cabeza—Esto no se trata de ti, se trata de mí. — Mi madre falleció—soltó de repente. — Lo siento. — Por eso no fui a nuestra cita—lo dijo finalmente. Luego de tanto negarle a Sora que lo era—Mi padre me había llamado diciendo que mamá estaba mal del corazón, había tenido una recaída y no podía verte con eso en mente. YuQi lo miró en silencio, si él hubiera dicho eso en un mensaje hubiera sido mucho mejor. Definitivamente los hombres nunca sabían expresarse. — Lo lamento, YoonGi, por ti, por tu padre y tu hermana, pero...—suspiró—Ya es muy tarde. Eran las peores palabras que podía escuchar y más aun viniendo de ella.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD